El Cristalazo Imprimir esta nota
Julio 29, 2010 Rafael Cardona Como si no fuera suficiente la desconfianza sembrada por el Renave; luego el Renaut y el descuido generalizado sobre la custodia y el uso de documentos oficiales de naturaleza personal, ahora en Sonora se viene en cima este caso auspiciado por el gobierno panista desde el fondo de la paranoia. Un lector de mi confianza me escribe desde Hermosillo, lo siguiente: “En Sonora, por decreto, los niños son potenciales delincuentes; se demostró en el crimen de la guardería ABC y ahora, con el fichaje dactilar de medio millón de infantes, acto delictivo perpetrado por el gobernador Guillermo Padrés”. “Bajo la excusa de regalar uniformes escolares a niños sonorenses, en ese estado el gobierno panista lleva a cabo un hitleriano procedimiento de “fichar” a medio millón de infantes, registrando sus huellas dactilares, como maniobra perversa de criminalizar desde ahora a los pequeños del lugar, dizque por ‘futuros delitos que se lleguen a cometer’”. “Tan aberrante procedimiento criminal (fichar niños) que en cualquier sociedad medianamente pensante ya habría provocado un escándalo que pudiese costarle el gobierno al monigote éste Guillermo Padrés, en nuestro país ocurre con la mayor normalidad (Claro, no olvidemos que en Sonora pueden morir 49 niños quemados o asfixiados y los poderosos se protegen entre ellos). “El diario Reforma de este 27 de julio anunciaba el atroz procedimiento en una nota (“Ficha Sonora a estudiantes”) de Haydeé Ramírez. “Dice la nota “Los niños que hoy son estudiantes de escuelas públicas en Sonora, tendrán que pensarlo dos veces si en el futuro desean delinquir. El gobernador Guillermo Padrés Elías anunció ayer que a cada menor que recibe el uniforme escolar gratuito que ofreció en campaña, le están tomando fotos y sus huellas dactilares, para integrar una amplia base de datos que usarán contra posibles delitos que se cometan en el futuro”. “Significa, para nosotros, también tener una base de datos muy amplia de las huellas dactilares de estos niños, para poder reforzar ahorita y hacia el futuro, nuestra base de datos para cualquier investigación, para cualquier delito que se cometa en los años entrantes”, enfatizó Padrés Elías”. “Supongo que tan aberrante estupidez de fichar a niños no la alcanzan a dimensionar los aturdidos padres de los criminalizables infantes, en lo que a todas luces constituye una inadmisible agresión… “…Porque ya sabemos que por definición (Bakunin, Kropotkin), todo estado en mayor o menor medida, es criminal, y mucho más lo es el Estado mexicano. “Fichar de golpe y porrazo a medio millón de personas y almacenar esa información en una estratégica base de datos, quedará para los anales de un éxito cuando de recopilar información vital se trate. Ni en los regímenes más autoritarios, policiacos o dictatoriales lo hubieran podido lograr con la facilidad como lo está logrando este criminal gobernador, mientras la gente sigue chupándose el dedo. Y tan cínico es que abiertamente declara que el fichaje tiene el objetivo de lograr la vigilancia a futuro de potenciales criminales ahora niños. Lo más lamentable es la inconciencia de los mexicanos que no alcanzan a comprender los alcances y la aberración de una medida como ésta: apoderarse de información biométrica personal para darle un uso criminal. (No sabemos incluso donde irá a parar esa base de datos; el mismo gobernador podrá guardar una copia cuando concluya, a fin de efectuar negocio$$ personales en el futuro, vendiendo esos datos a vaya uno a saber quien)”. De Colombia a Haití Imprimir esta nota
Julio 21, 2010 Rafael Cardona Una de las peores cosas posibles es la pérdida de la confianza nacional. Cuando un país comienza a creer en la incapacidad como medida de sus esfuerzos; en la inutilidad como distintivo, la ineptitud como característica, las cosas se vuelven peores. El lunes pasado, mientras en Coahuila miles de personas se estremecían por el asesinato en Torreón de una veintena de personas en medio de una simple fiesta de fin de semana y con el antecedente del auto bomba en Ciudad Juárez, el vocero de la Casa Blanca dijo con todas sus palabras: “haremos todo cuanto este de nuestra parte para colaborar con las autoridades mexicanas en el combate al narcotráfico”. Y simultáneamente a eso se anunció el despliegue de mil doscientos soldados más a la frontera del sur americano. Esto debe sumarse a lo decidido en mayo pasado cuando el presidente Obama decidió bajo presiones políticas de varios gobiernos fronterizos y grupos conservadores, el despliegue de hasta mil 200 miembros de la Guardia Nacional a la frontera del suroeste del país, donde permanecerán durante un año “En esa ocasión (Exon), Obama también solicitó al Congreso un total de 600 millones de dólares en fondos adicionales para reforzar la vigilancia fronteriza”. El gobierno de Estados Unidos precisó la forma como trabajarán esos guardias; harán un esfuerzo “sin precedente” para combatir el contrabando de armas, dinero y personas en el suroeste del país; estarán armados, pero sólo podrán disparar (a diferencia de los asesinos de la ribera del Bravo en Juárez) en defensa propia y no harán labores de detención migratoria. La secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano habló además del “apoyo directo” de los guardianes de la nación a los agentes federales asignados al combate contra las organizaciones criminales cuya finalidad es introducir bienes y personas de forma ilegal en el país. “Inmediatamente después que las inundaciones afectaron el noreste del país, representantes de los consulados estadounidenses en la región se pusieron en contacto con autoridades mexicanas para determinar la mejor forma en que los Estados Unidos podían ayudarles a hacer frente a la crisis inmediata, así como en la recuperación posterior. “El 2 de julio los Estados Unidos entregaron en Matamoros dos bombas de agua industriales y 35 bombas de agua caseras”. ¿A dónde nos puede llevar toda esta presencia estadounidense en los problemas nacionales? Pues a eso con lo cual comenzamos esta columna: al descreimiento de nuestras capacidades nacionales, al reconocimiento pleno de la superioridad del vecino, a la confianza inconsciente de saber dónde está la solución de nuestros problemas. Cuando ya no podamos más, cuando hayan fracasos militares y policías, en la mitad de nuestra noche en el plano de la confianza en México, escucharemos el coro fácil de quienes nos digan: sería mejor si los gringos vienen de una vez por todas a tomar el control, del país. Y alguien está fomentando esa reacción. La presión, ¿hasta dónde? Imprimir esta nota
Julio 14, 2010 Rafael Cardona Hace muchos años un distinguido panista, Carlos Castillo Peraza, quien por una parte tenía fama de sabiduría, cultura e inteligencia y por la otra, por la parte más mundana, una pésima relación con los medios de información, se metió en un berenjenal insalvable cuando le dijo a una reportera de radio: no sea usted pendeja, señorita, o algo parecido. Desde entonces, mientras desarrollaba su campaña para la jefatura del gobierno del Distrito Federal, Castillo se topaba paso a paso con la fama de lépero. “Leperaza”, le decían con justicia o sin ella, pero se lo decían. Y era tanta la insistencia como para sacarlo de sus casillas; entonces se comportaba groseramente con los reporteros y la fama aumentaba. Era uno de esos casos de auto invocación. La tragedia se alimentaba de si misma; de la negación de sí misma. Por esos días yo conducía un noticiario matutino de radio y entrevisté al candidato Castillo. ¿Cómo se piensa quitar usted el sambenito que le han colgado de lépero con la prensa?, le pregunté. Con ironía, sorna y enfado se salió de la trampa y me respondió rápidamente, “cuando los periodistas inteligentes y cultos como usted me dejen de preguntar esas cosas”. Como todos sabemos tiempo después Castillo perdió las elecciones y abandonó la política. Este fenómeno se esta repitiendo, con sus peculiaridades, claro, con el secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont quien es un hombre dedicado desde hace meses a negar su renuncia y proclamar su vigencia como interlocutor del gobierno ante todas las fuerzas políticas y a reiterar la media obviedad más grande del mundo: su permanencia en el gabinete es decisión del Presidente de la República. Y he dicho la media obviedad por una razón: nadie esta donde no quiere, excepto los internos en hospitales psiquiátricos y los presos en las cárceles. Pero los demás nos podemos ir, renunciar o simplemente tirar el arpa. Una de las viejas leyendas del poder presidencial decía: al Presidente no se le renuncia. Pero eso era antes cuando muchas cosas hoy frecuentes nunca ocurrían. Antes tampoco se la pasaban los reporteros preguntándole al secretario de Gobernación, cuya estatura y distancia olímpica lo hacían casi inaccesible, oiga señor ¿y usted cuando se va? Lo cual equivale a decir, ¿y a usted cuando lo echan? Gómez Mont ha hecho un permanente juego de palabras: estaré aquí mientras sirva. El problema es la siguiente pregunta: ¿para qué? Porque para muchas de sus responsabilidades sustantivas parece ser una gastada pieza disfuncional en un equipo de por sí mal afinado. Por ejemplo en su relación con el Partido Acción Nacional y al parecer desde hace unos días hasta con el sector laboral del país y las autoridades del trabajo; con las organizaciones de Derechos Humanos y con el Partido Revolucionario Institucional, a pesar de los pactos firmados en su oficina y con los cuales hoy amagan al PRI en el estado de México. Quizá por eso sus respuestas más recientes parecen una jaculatoria, no una actitud política: ¿Cree usted que el Presidente lo mantendrá en su cargo hasta el fin del sexenio?, le han dicho. Y él, fiel a su espejo diario ha contestado con una evasiva: “Yo creo en Dios”. El teléfono sin color Imprimir esta nota
Julio 7, 2010 Rafael Cardona Hace años no voy a Los Pinos. No conozco la actual oficina presidencial y por tanto ignoro el color del teléfono por el cual habla el presidente Calderón. Hasta hace unos años me lo habría imaginado rojo. Hoy ya no se si es azul o amarillo. Por tanto creo en un teléfono incoloro. Pero sea como sea, sirve para dar color. Y hasta para devolverle el tono a los rostros desencajados de algunos. -¿Cuándo da color? Cuando les llama a los candidatos ganadores en las elecciones del domingo. Pero no a los suyos, a los adversarios como ha ocurrido con Mariano González (Tlaxcala); Francisco Olvera (Hidalgo) y Carlos Lozano (Aguascalientes), entre otros. Pero también deja descoloridos a quienes no llama. Es el caso de Jorge Herrera (Durango) y Javier Duarte (Veracruz) quienes tienen secas las pilas de todos los timbres. Pero de todas esas llamadas la más notable es la de Hidalgo. No por la dificultad del proceso sino por la personalidad de la candidata derrotada quien, sea como sea, llevaba las siglas de su partido o para ser más preciso, de una parte incómoda de su partido: la corriente foxista. Aparentemente a Calderón no le importa perder Hidalgo con tal de no entregárselo a Vicente Fox ni a Marta o su hijo Manuel, distinguido colaborador de la señora Gálvez. Prefiere felicitar al candidato del PRI como si ignorara la quejicosa condición de la “ingeniera”. Pero si todos los problemas humanos se detuvieran en las elecciones habría menos problemas. En la política cultural también se cuecen las habas. Hace unos días el delegado del GDF en Álvaro Obregón inauguró un “paseo cultural” con el nombre de José Luis Cuevas en la calzada Altavista. Se trata de una docena de piezas en bronce cuya calidad artística a mí no me corresponde juzgar. Una de esas se llama “Los siameses” y es una figura doble en la cual una mujer y un hombre se unen hasta parecer uno solo. Ayer por la red circuló este mensaje: “Los Siameses es el nombre artístico que nos identifica a Marisa Lara y Arturo Guerrero conocidos por nuestro trabajo conjunto desde hace mas de dos décadas en las artes visuales. Se nos nombra pública y personalmente con nuestro apelativo artístico “Los Siameses” que constituye nuestra identidad artística, así como lo son los nombres con los que otros creadores se identifican: “El Fisgón” es Rafael Barajas, “El Gran Cocodrilo” era Efraín Huerta, “Melón” es Luis Angel Silva, etc. “Muchos artistas acaban siendo mas conocidos por sus apelativos, los cuales representan su firma artística, de ahí la importancia de este asunto. Tenemos ante la ley el uso exclusivo del nombre Los Siameses y lo prueban los registros y reservas ante el Indautor y de marca ante el Instituto Mexicano de Propiedad Industrial. “Los Siameses” somos mecenas del Premio Literario Antonin Artaud , defensores de la diversidad sexual, solidarios en la lucha contra el Sida, críticos de los abusos y de la corrupción… “…Convocamos a Cuevas a la razón y al respeto; a recapacitar en su actitud. No debe seguir usando nuestro nombre artístico… Cuevas, quien muchas veces nos señaló que las traiciones sólo pueden venir de los amigos, no debe olvidar el respeto que se debe a sí mismo ni faltar a su estatura atropellando los derechos de autor de “Los siameses”. Gracias, señor árbitro Imprimir esta nota
Junio 30, 2010 Rafael Cardona Hoy prefiero escribir de futbol. A diferencia del resto de los mexicanos yo le estoy sumamente agradecido al señor árbitro Roberto Rosetti por su garrafal error en aceptar como bueno un gol argentino en fuera de lugar. Nos “acuchilló”, como dicen los cronistas especializados, pero al mismo tiempo nos entregó la perfecta excusa detrás de la cual ocultar la mediocridad de un equipo tradicionalmente mediocre. -¿Dónde estaríamos hoy sin el señor Rosetti? Pues estaríamos en el mismo lugar pero no hallaríamos consuelo en la desdicha como consecuencia de la injusticia del cielo siempre adverso a nuestros afanes. Todavía recuerdo las frases inmortales de cronistas deportivos de otros tiempos. Por ejemplo, un día un balonazo de “Chava” Reyes pegó en la base del poste de la portería enemiga y Fernando Marcos (el más alfabetizado de todos ellos) largó una frase para la eternidad: ¿por qué siempre nos tiene que pasar a nosotros? Y esa es la pregunta fundamental: somos el pueblo escogido, pero al revés. Por eso al señor Rosetti le deberíamos regalar (como es la moda actual) una avenida en la ciudad de México, quizá le cambiaríamos el nombre a la Plaza Garibaldi o la calle Dante. Es un prócer, es un salvador de la patria, nos ha reglado lo único necesario a fin de cuentas para no sentirnos tan miserables, nos dio el pretexto de oro, la justificación eterna. Sin él, no nos quedaría nada más allá de la verdad, de la insoportable verdad de un país incapaz de reunir 11 muchachos capaces de patear una pelota a lo largo de toda su historia. Y si no fuera por la forma como se tragó el pito cuando debió soplarlo como “vuvuzela” justiciera , estos párrafos no habrían sido posibles nunca: “Adiós al Tri por atraco, error y golazo. La polémica por el gol en fuera de lugar creció luego que se pasó la repetición en las pantallas del estadio “El “Vasco” lamentó que un error arbitral fue el que desestabilizó al equipo, ya que consideró que la falla de Ricardo Osorio para el 2-0 en contra fue por ese motivo. A pesar de ello, el técnico explicó que a sus jugadores les pidió en el vestidor no dar declaraciones fuertes en contra de la terna arbitral pues recordó que son seres humanos que cometen errores (Reforma). “Esta vez es cierto que una gruesa falla arbitral fue decisiva para la caída del primer gol, y éste torció para siempre el rumbo de un partido que durante los primeros 25 minutos parecía muy parejo” (Crónica). “La prensa internacional se escandalizó tras el grotesco error arbitral que le permitió a Argentina abrir el marcador ante México”. “Los principales portales de los diarios deportivos subieron al instante la imagen en la que se ve claramente que Carlos Tévez estaba en fuera de lugar, antes de rematar con la cabeza (ESTO). “Diego Maradona, entrenador de Argentina, le restó importancia al gol en fuera de juego de Carlos Tévez. Y es que coincidió en que el árbitro Roberto Rosetti tuvo una pésima actuación, aunque no sólo por el gol del “Apache”. Es lo mismo que siento cuando a Messi no lo dejan jugar, le pegan terribles patadas y el árbitro no dice nada. Porque si hoy a Torrado le muestran roja, sería totalmente normal” (Marca). Espías y operadores Imprimir esta nota
Junio 23, 2010 Rafael Cardona Si a temprana hora del miércoles pasado Fidel Herrera vio la primera página de “Excélsior”, se le deben haber atragantado los huevos del desayuno. Y algo más. “El gobernador de Veracruz, Fidel Herrera –dice la información–, tomó desde marzo las riendas de la campaña de Javier Duarte, aspirante a sucederlo en el cargo, así como de los candidatos a diputados locales y alcaldes de su partido, con la certeza de que “estoy ahorita en plenitud del pinche poder; tengo el gobierno en la mano”… a los correos electrónicos de diferentes integrantes de la clase política de Veracruz comenzaron a llegar grabaciones de pláticas sostenidas por Fidel Herrera con varios candidatos y colaboradores de su gobierno. “Varios de los audios, cuyas copias tiene “Excélsior”, muestran la forma de operar del gobernador de Veracruz, quien también aspira a dirigir el PRI nacional”. Ante esa exhibición de indicios, debe haber recordado las promisorias frases del primer Presidente surgido de las filas de Acción Nacional, Vicente Fox¨, el día de su toma de posesión: “Para gobernar y preservar la seguridad política del Estado no es valido usar aparatos de espionaje, de vigilancia e intimidación en contra de partidos, sindicatos, organizaciones sociales, personajes políticos o líderes de opinión. “Un gobierno que espía para saber lo que la gente está pensando es porque no está escuchando. Mi gobierno no tolerará que continúen impunemente estas prácticas: la represión nunca más será medio para resolver diferencias políticas. “Mi gobierno no distraerá a los órganos de seguridad para disuadir a sus críticos o para neutralizar a sus opositores, mientras que el Estado carece de información indispensable para la seguridad nacional”. Distraer los órganos de seguridad, para neutralizar a sus opositores, mientras el Estado carece de información indispensable para la seguridad nacional. Y en estos tiempos. Pero eso decía Fox. Indudablemente hoy estamos de nuevo ante la utilización del espionaje y vemos la oportuna exhibición de sus frutos, como paso previo a las denuncias ante la FEPADE en busca de sanción para el gobierno de Veracruz y como ha adelantado el presidente del Partido Acción Nacional, César Nava, (quizá a sabiendas de su poca viabilidad) de la solicitud de juicio político contra el gobernador veracruzano. La guerra es la guerra. Y para decirlo en un idioma de moda: “la guerre c’est la guerre”. ¿Sucia o limpia? No importa, la finalidad es la misma. No en balde el opositor de Herrera, Miguel Ángel Yunes fue un alto funcionario del sistema panista de seguridad pública. Pero la finalidad de divulgar la conducción de la campaña por parte de un gobernador en favor de su partido no tiene como finalidad la justicia sino el desprestigio. Y eso se logra siempre en mayor o menor medida. Calumnia, que algo queda decía Voltaire. Espía que algo queda, dirían los enemigos de FH. Por eso ha dicho el gobernador veracruzano: “…los demonios del Edén andan sueltos”, en alusión a otro caso de teléfonos alambrados en contra de Mario Marín, su colega y vecino, a quien las cosas no le van mejor. La Ilusión del Capitolio Imprimir esta nota
Junio 16, 2010 Rafael Cardona Cuando en el mayo, pasado el presidente Felipe Calderón expuso en el Congreso de los Estados Unidos su célebre discurso de la reprimenda, sus colaboradores insistían ante los medios sobre la importancia de un dato útil para la “egoteca” presidencial, pero insustancial en el análisis real: la cantidad de interrupciones con aplausos brindados al mandatario mexicano. Pero no quisieron ver el dato importante: la ira de los republicanos, hasta de quienes soberbios abandonaron el salón y el complejo balance en el juego de fuerzas. A los pocos días Barack Obama dispuso 120 mil soldados de la Guardia Nacional a cuidar la frontera del sur y dos mexicanos fueron asesinados a uno y otro lado de la línea. Cabe mencionar aquí la ausencia de análisis de fondo sobre el resultado de esta celebrada visita cuyos resultados, sin embargo, tienen otra evidencia el rechazo definitivo al freno en el comercio de armas en Estados Unidos, pues de acuerdo con sus tradiciones constitucionales los gringos nacen, crecen, se reproducen, matan o mueren, rodeados de pistolas, fusiles, carabinas y toda clase de artillería. A falta de análisis convenientes valen bien estas palabras del senador Manlio Fabio Beltrones, sobre todo si se toma en cuenta el papel legal del Senado la vigilancia de la política exterior de la Nación. “Nos preocupa mucho que todo esto suceda después de una visita aparentemente exitosa de Felipe Calderón, a Washington, en donde hubo muchos aplausos, pero cero resultados. “El Congreso de los Estados Unidos no ha querido atender la solicitud que se ha hecho para detener el flujo de armas; tampoco de buscar una verdadera reforma migratoria y de intentar, mediante apoyo mutuo, lograr mayor crecimiento económico y también vencer a la delincuencia organizada. “Este fracaso de la política internacional del Presidente Felipe Calderón en los Estados Unidos, tenemos no nada más que denunciarlo, sino en el futuro atenderlo en el Congreso’’. JUANITO Hace unos días Eviel Pérez Magaña, candidato del PRI al gobierno del estado, rebosaba felicidad. Sus oponentes habían llamado a formar parte de la lista plurinominal, en el primer sitio, al conocido activista Flavio Sosa cuya fama rebasa los adjetivos. Su sola mención les acarreó enorme desconfianza a los aliancistas PRD/PAN. Meter a la liza electoral a un ex convicto cuyas acciones dejaron heridas graves en el tejido social oaxaqueño, no parecía la mejor decisión. Días después le endilgaron la adquisición de “Juanito”, el más notable engendro de la truculencia perredista cuyo éxtasis con Greg Sánchez en Quintana Roo. Por eso ha sido tan tajante el deslinde del candidato. “Juanito” a Iztapalapa. Resucita el Bar-Bar Imprimir esta nota
Junio 9, 2010 Rafael Cardona Cuando Salvador Cabañas fue baleado por un gánster profesional al servicio de no se sabe quién, pero con impunidad absoluta hasta el día de hoy, la mayor falta de los propietarios del bar donde ocurrieron los hechos, fue estar abiertos sin autorización las cinco de la mañana de un lunes. Meses después la Asamblea Legislativa del DF se dio cuenta del error: para evitar violaciones a los horarios, desapareció los horarios. A fin de cuentas a Cabañas no lo medio mató un reloj; lo acribilló un gatillero protegido. Como resultado de todo eso los ciudadanos supimos más tarde de un pleito viejo entre el propietario, Simón Charaf y la televisión. También supimos del encarcelamiento del gerente del negocio, un caballero conocido en ese medio como “Charly” quien hasta el día de hoy duerme a la sombra, pero quizá ya por poco tiempo. Después de más de 4 meses de encontrarse recluido en el Reclusorio Sur, Carlos Cázares, “Charly”, gerente del Bar-Bar, recibe por parte del Poder Judicial Federal un amparo, según ha divulgado Juan Antonio Araujo, patrono de su causa. “ Esta acción –dice en un comunicado enviado a esta columna–, determina que no hay elementos que lo muestren culpable de lo que se le acusó, cuestionando las pruebas por medio de las cuales se determinó su supuesta participación en el atentado contra Salvador Cabañas, cuyos culpables se encuentran libres al día de hoy ante la incapacidad de las autoridades para capturarlos”. BELTRONES Ha hablado Manlio Fabio Beltrones en el prestigiado instituto madrileño Ortega y Gasset y ha dicho ahí lo inminente del “retorno de los brujos”. Si bien su diagnóstico es certero e impecable, sobre todo en cuanto a la desazón generada por la “alternancia estéril”, el festejo anticipado lo podría llevar a la peligrosidad descrita por aquello del plato, la sopa y la boca. El triunfalismo anticipado no tiene sentido. Nada más exacerba a quien entre boqueadas puede dar el patadón de ahogado de muchas formas, no nada más en Cananea. MOREIRA Cuando se derrumbó la mina de Pasta de Conchos, con los resultados fatales de todos conocidos, el gobernador Moreira declaró persona “non grata” a Francisco Javier Salazar, a la sazón secretario del Trabajo y hoy debidamente protegido (por esa y otras razones) con el fuero legislativo. Su insensibilidad ante la tragedia y el dolor de las familias mineras fueron las causas. Hoy Moreira no titubea y envía a la policía estatal a desalojar las inmediaciones del socavón clausurado por el Grupo México. ¿Declararán las familias de los mineros muertos “non grato” a su danzarín gobernador? Pifias del Bicentenario Imprimir esta nota
Junio 2, 2010 Rafael Cardona Dos graves errores han marcado los días de la fiesta. Y muchos aún están por venir. Podríamos decir que, al gobierno de Felipe Calderón no le sale bien ni un plato de albóndigas, pero sería una exageración. Le saldría bien el plato, ya la carne molida y la salsa de chipotle, quien sabe. El primer petardo fue la ceremonia fúnebre por la cual los huesos de los héroes (sin ninguna certeza siquiera de su autenticidad) salieron de paseo en busca de una anacrónica, extemporánea e innecesaria identificación. Si necesitan identificarlos es por el evidente revoltijo de cuanto no fue jamás vestigio genuino, al menos no en todos los casos. Pero la falta de proyecto no tiene empacho en recurrir a una mojiganga necrofílica en la cual se dan imágenes surrealistas: el Presidente de la República fotografiado con urnas doradas con cráneos descanados en su interior, mientras por todo el país se exhiben en picas o de plano tiradas por el suelo las cabezas cercenadas de los empleados del narcotráfico o los policías en pos de aquellos. A fin de cuentas todo es cuestión de decapitados cada cabeza tiene su alhóndiga preferida. El otro patinazo, este en sociedad con la poderosa TV, ha sido el promocional de auto ayuda nacional emitido en cadena nacional por “El Vasco” Aguirre quien como símbolo del éxito nacional es un globo hinchado. No se conoce una sola idea respetable a favor de don Javier gracias al error inicial de escoger a un apátrida confeso cuya intención es emigrar de este jodido país en cuanto acabe el mundial de futbol y “la verde” se quede en el lugar de antemano reservado a los roedores de la esmeralda: la media tabla. ¡Ay! Señor, ya párele, no ve como nos apena a todos, con la pena ajena de sus cosas. Oaxaca Este mensaje a José Luís Echeverría Morales, Presidente del Consejo General del Instituto Estatal Electoral de Oaxaca, aparece en el correo: “Por este conducto, me permito comparecer ante ese H. Consejo General que dignamente preside, a fin de presentar mi renuncia por motivos personales con carácter de irrevocable a la candidatura de Diputado Propietario por el Principio de Representación Proporcional de la fórmula número 1, que en tiempo y forma fue registrado para el Proceso Electoral Local 2010 por Nueva Alianza Partido Político Nacional”. Atentamente, Baudel García Sánchez. Uno menos. ¿Y doña Irma? Diagnósticos sin tratamiento Imprimir esta nota
Mayo 26, 2010 Rafael Cardona Si la realidad nacional quedara de inmediato transformada por las denuncias presidenciales, México sería un país diferente y Felipe de Jesús Calderón Hinojosa, presidente actual, quedaría inscrito en la historia como el gran revolucionario. Cada intervención presidencial del licenciado Calderón en cualquier tema, nos cimbra a todos pero en cuanto el viento dispersa sus palabras en el vacío, las cosas siguen igual o peor. Le pongo dos ejemplos. Dijo el jefe del Estado en su oportunidad: los empresarios, los grandes capitalistas, muy pocas veces pagan impuestos. Cobrarles con justeza y justicia hubiera sido nuestra verdadera, necesaria e inaplazable reforma fiscal. Nunca pasó nada. Los grandes inversionistas industriales, comerciales o bursátiles siguen viviendo en el mayor paraíso fiscal “on shore” del mundo. Nos ha dicho a mañana tarde y noche el Presidente cómo vivimos en medio de un mundo policial y judicial corrompido, pero no vemos un solo juez procesado o encarcelado. La “guerra contra la delincuencia organizada” no toca a los cuerpos policíacos. Se remueve a los malos elementos pero no se les encierra de manera prolongada. La última aportación del Presidente a la condición generalizada del desánimo fue el lunes pasado cuando en un foro de la sociedad civil organizado por Alejandro Martí, presidente del observatorio SOS, dijo sobre la reforma estructural judicial: de nada va a servir cambiar las cosas si las seguimos poniendo en manos de los mismos policías y jueces corruptos. O sea, si no cambiamos los factores tendremos el mismo producto. La justicia en manos del mejor postor. Así lo ha dicho, con toda esa crudeza y dureza. –¿Y luego? Luego nada. Ya lo dijo, ya calificaron sus adeptos incondicionales de muy valiente su actitud, ya nos lo “vendió”, pero nada ha cambiado. Las cosas siguen igual a como estaban el domingo antes de tan inflamada proclama denunciatoria. ¿Lo dijo para acelerar la remoción del procurador Bazbaz? A mi me lo parece. En esas condiciones las palabras presidenciales no constituyen un paliativo sino un agravante. Oncólogos sin quimioterapias; cirujanos sin bisturí; anestesiólogos sin gas. Sabemos cuáles son las enfermedades en el cuerpo nacional, pero no somos capaces de suministrarle los medicamentos políticos necesarios para su corrección. No le damos siquiera una aspirina al enfermo terminal. Por eso es tan grave ver cómo el gobierno se convierte en un testigo en lugar de ser un protagonista definitivo. Una de las actitudes con las cuales se puede ejemplificar esto, tristemente, por no llevarlo al terreno del ridículo, es la presencia policiaca en la casa de Fernández de Cevallos: solemnemente anunciaron el retiro de la policía de la casa, vigilada como un “bunker”, después del prendimiento del abogado. Como en los bancos, las patrullas llegan después del asalto: nunca antes.
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