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Pulso Político
Puyazo
Cambios: Más
contras que pros

Gilberto Herrera

La ignorancia y sus consejos;
la historia y la ciencia

Gilberto Herrera Medina*

A Grecia, nada menos que a la antigua y la nueva Grecia le llueven recriminaciones y estupideces económicas y políticas, coincidentes todas, con los apetitos de quienes han sido sus explotadores y gananciosos internacionales.

Todos ellos sin saber, o sin importarles un ápice, la economía política mundial y sin voluntad de estudiarla, que por cierto resulta ardua tarea sin facilismo alguno; han decido reducirse al estéril oficio de epígonos de la nada; de ahí que se opte resumidamente por decir: ¿para qué quemarse las pestañas? Si para volverse exitosos basta con militar en cualquier agrupamiento partidario o en ninguno, sólo con firmas, o volverse plurinominal dentro de estos países en crisis y su capitalismo, colonias financieras, para poder decidir, levantando el dedo, sobre el destino de millones de trabajadores y de las masas medias, gran parte de las cuales se agruparon a un lado y al otro, del no y del si griego actual.

Diez millones de griegos tendrían que haber votado este pasado domingo. Lo hicieron, según se sabe, más de 6 millones de ellos y, de estos, más de cuatro millones lo hicieron por el no a las condiciones de los anatocismos acumulados de los créditos de paja otorgados a Grecia a raíz y desde su ingreso al Euro.

¡Qué casualidad tan alcahueta diría mi abuelo! que de los 12 países que integran la Unión Europea, sólo Grecia sale debiendo lo que nunca pasó por las manos de los que ayer votaron por el No; porque en esas condiciones, Grecia lo debe todo, todo el PIB de un año, casi dos PIB y lo que siga pariendo la puerca deuda del SI de los imperios financieros.

Lo bueno es que en Grecia no podrá corregirse lo resuelto en este referéndum popular, una situación así así, bajo la égida abstracta de jurisprudencias alguna, de una Suprema Corte de Justicia, tal y como aconteciera en México con el Fobaproa, cuando el hoy accionista de los ferrocarriles mexicanos, rematados al capital mundial, hubo de reconocer las truhanerías de algunos de los que hoy cabalgan con “El Bronco” y se hayan envueltos en el derrumbe en el mercado de los productos y el dinero de Altos Hornos.

Si Grecia se atuviera a las encuestas occidentales, las llevaría de perder de todas, todas; como escribiría, acaso recurrentemente Hegel; aunque para esto no se requiera el menor genio, porque para ello basta y sobra con la guerra desinformativa de todo color y sabor que esparce vileza y estupidez a mas no poder contra Grecia, tal como escribe hoy en algún diario nacional, la consorte de algún ex presidente mexicano, hoy convertida en virtual aspirante presidencial; la que en calidad de tal, sale lanza en ristre a aconsejar a la histórica Grecia de siempre, sobre lo debe hacer para seguir en el infierno de la deuda infinita que crece de sí misma y por sí misma, ya que el gran idealista tampoco “es un perro muerto”; que haya podido matar cualquier ideólogo de ocasión.

¿Y sólo Grecia se halla en crisis monetaria imperialista de primer y segundo grado, si tomamos en cuenta la subsidiaridad del euro, frente al dólar, “haiga sido, como haiga sido”?

¿Solamente Grecia? ¿No todo el imperialismo monetario? si nos atenemos a los términos que se han expresado sobre la materia desde los años 1971 o antes, en que Nixon le dijo adiós al oro, para ceñirse al capitalismo y al patrón dólar inconvertible.

La supina ignorancia económica es teológica, asunto de fe, de prejuicios y, sobre todo, de conveniencia y de ahí surge toda esta abyección política del caso de la derecha y de la izquierda que pulula en un país que, como el nuestro, no acaba de hallarle la cuadratura al círculo de la renta y la ganancia petrolera, dentro de los mercados del oro, los créditos Pidiregas y los adelantos de facturas apócrifas contra Pemex, como es el caso de Oceanografía. Pero de todo esto ni media palabra dicen los panistas que escriben y los que se callan, al igual que los rudimentarios del PRI y el resto de los pretendidos falsos optimistas sexenales.

Las finanzas mundiales, en el laberinto de Creta

Gilberto Herrera Medina*

José Ives Limantour, cometió el yerro de contraer un empréstito a principios de siglo con Alemania; lo propio hizo Huerta, comprando máuser y, otro tanto, Carranza, con aquello del telegrama Zimermann.

De entonces a la fecha, uno y otro país han jugado al escondrijo de entrar y querer salir del laberinto financiero de la deuda; lo del tiempo de Juárez y la intervención tiene otro origen, el colonialismo de ahí que resulte notorio, cuando no absurdo, querer parangonar un problema histórico de la economía mundial, homologándolo con uno de los tantos prodigiosos mitos griegos de la antigüedad.

Algo debían saber los griegos de la maraña de contradicciones prácticas y especulativas en que se mete el hombre en cualquier etapa de su vida.

¿Quién resultaría ser en la presente crisis Griega y mundial, El Minotauro de Creta? ¿Grecia es el laberinto a donde se metió el capital especulativo europeo, o a la inversa, metieron a Grecia dentro de la vorágine especulativa mundial?

¿Quién sería entonces El Minotauro, que devoraba hombres y doncellas, en este caso le correspondería situarse a los capitales prestados y sus intereses que crecen y se multiplican en si por sí mismos, como diría Hegel de la reflexión que lo determina todo, hasta ascender al Espíritu absoluto?

Nadie quiere entender y menos convencerse, de que el capitalismo no es un orden natural y eterno. “La naturaleza no creó bancos”, escribió alguien por ahí a mediados del siglo XIX; pero de entonces a la fecha nadie hace caso de tal distinción que delimita las ciencias naturales de la historia; igual hicieron con las predicciones de Galileo, en su tiempo y hasta lo sacrificaron mientras repetía esa si su verdad natural: “sin embargo, la tierra se mueve…”

¿De qué se trata la crisis griega? Primeramente, no es parcial ni totalmente griega, sino una expresión de la crisis mundial capitalista; pero sus actores no quieren entenderlo así, llámense Alemania, el Tratado de Maastricht y el FMI.

Grecia tiene una deuda bancaria de alrededor de medio billón de euros. ¿Quién y cómo metieron a Grecia en esa encrucijada sin el hilo que dicen que sirviera para dar con salida a Dédalo, después de matar al Minotauro en el fondo de la Caverna de Creta?

La crisis de la economía mundial no tiene mitos que sirvan para disfrazar la realidad mundial; pueden salirle al paso miles de críticos y seudo críticos, reformadores todos, de la economía clásica y neoclásica, monetaristas, keynesianos, libre cambistas y neo keynesianos; pero todos se equivocan sobre la naturaleza contradictoria interna del capitalismo que conlleva la crisis mundial de la economía en la cual nos hallamos inmersos, todavía no totalmente hundidos, como no sea la soga de la deuda al cuello y la quiebra de altos hornos y lo que sobrevenga a todo ese proceso competitivo del capital en donde no tenemos pista por donde correr, ni siquiera gateando.

En México existimos llorones economistas; grandes, medianos y pequeño falsos y zafios llorones de uno y otro lado del sistema; tanto es así que, creímos en que las reformas estructurales energéticas nos van o nos iban a sacar del socavón histórico en que nos ha metido el imperialismo.

De inmediato se cayeron los precios del petróleo a la mitad y quienes hicieron eso, no encuentran más camino de explicación y justificación que echarle la culpa al Presidente de la República en turno; limitados a eso, la derecha y la izquierda, igual hicieron con Echeverría, con López Portillo y hasta con Lázaro Cárdenas del Río; no así con Salinas y todos los que le siguieron en la cima del poder presidencial, formaran parte o no del grueso de las apropiaciones de la acumuladores de capital invertido y sobrante, proceso de sobreacumulación que resulta ser la verdadera causa de la crisis

Los tres corruptos oportunistas, maximalistas del PRD

Gilberto Herrera Medina*

Sucede que se les ha ocurrido a las tres cabecitas cretinas, exponentes del más bajo oportunismo electoral, que no político, buscarle rencillas y hacer ruido en contra de Joaquín López Dóriga, por haber informado éste del negocio sucio, uno de tantos, en que se metieron y se han metido, los tres traficantes electorales más “notables” del PRD, a saber por sus nombres: Jesús Ortega Martínez, Jesús Zambrano y Guadalupe Acosta Naranjo.

Usan un medio útil, el de franco tiradores, donde cualquier frase u ocurrencia chusca o punzante pega.
Cada uno de los tres se pretenden dirigentes del PRD. No lo son y no lo han sido nunca. Responden a un proceso interno de descomposición extrema, de larga crisis interna del PRD, en donde mediante mañas burocráticas organizativas, pudieron jinetear la voluntad política de menores cúpulas estatales, en que devino un poderoso movimiento popular de masas hoy extinto con la salida del ingeniero Cuauhtémoc Cárdena Solórzano y ya desde antes que se diera la misma renuncia.
Se apersonan, o más bien se persogan como buenos “chuchos” de su propia pócima de corrupción ya devorada, una de tantas, como serían los dos casos de Soledad de Graciano Sánchez, en San Luis Potosí y el de los Abarca Pineda, de Iguala Guerrero.
Los tres chuchos disfrazados de apósteles twitteros, lanzan pullas evangélicas contra el comunicador López Dóriga.
¿Qué le dicen? ¿Qué les molesta de lo que éste ha informado y lo que todo el mundo conoce en el país?
No se refieren a los hechos ni al proceso de descomposición que, como otros, ellos negociaron dentro del PRD, ante la inercia del verticalismo en que fue hundiendo nuestro partido y no sólo a partir de ellos, sino especialmente desde que Porfirio Muñoz Ledo, se dio a la tarea de destroncar el liderazgo del ingeniero Cárdenas,  liderazgo recio y sostenido a lo largo de una lucha a la que sumara la mayoría del pueblo mexicano, especialmente los trabajadores y los campesinos del país.
Lo curioso del caso, es que los tres mosqueteros de este oportunismo ya podrido y que ha llegado a su término, con la destrucción de este agrupamiento, es que no utilicen los conductos partidarios, aparentando no cabalgar sobre los lomos de su mula de remuda en turno, que es en lo que se ha convertido Carlos Navarrete,  aunque éste al final de cuentas se haya sumado, también,  a la cruzada twitera del caso.
Decíamos que resulta cómica la “embestida” twitera y más extraña resulta que  Amalia García Medina, no sea el conducto para defender la causa perdida, del funesto caso, en que se perdieron y hundieran estos afamados “Chuchos”.
Le llaman Papa y anticristo a este comunicador, seguramente ellos se sienten, cada uno, los Lutero o los Calvino trasnochados, como si la paga que recibieran antes por estas designaciones fueran indulgencias electorales y no una vil traición a todo lo que representaron las luchas sociales de masas, teniendo como marco las tres campañas presidenciales a que arriba nos referimos.
No pinta ni a rencilla informativa el berrinche de réplica que quieren que se les conceda a estos tres granujas redomados y, opino que les iría peor si su cinismo y desfachatez tuviera eco televisivo como intentan que se les otorgue en alcance nacional por ese medio.
Ni en los pasaje del infierno de la Divina Comedia, encuentran acomodo excrecencias sociales de tal calaña; echarían a perder hasta un comic de Chespirito, pero a pesar de todo ya fueron diputados y senadores los tres en varias ocasiones, a más de otras lindezas que no se encuentran en el peor teatro bufo de la política nacional. ¿Qué sigue con la avidez de estos ratones de la política sorda y cupular que nos atosiga?
Quien lo sepa, que lo comunique por twiter un millón de veces. 

Analista*

Estoconazo a una forma de oportunismo político en el PRD

Gilberto Herrera Medina*

No conocemos todavía, lo que vayan a contestar los llamados integrantes de la Nueva Izquierda en el PRD, que ni son nuevos, como tampoco izquierda y ahora se dicen llamar institucionales.

Seguro que van a recurrir a tretas mil y a formulaciones argumentales diversas para esconder su responsabilidad en la descomposición política de ese partido y su responsabilidad en la postulación e ingreso de un grueso oportunismo electorero de última hora y de siempre, con que se llena el subjetivismo de las distintas capas de la pequeña burguesía a que pertenecemos todos, con diverso origen, como ha acontecido siempre en todos los movimientos sociales, populares de la nación mexicana.

Jesús Ortega Martínez es, en todo caso, paradigmático de corrupción y carrerismo oportunista; militó al lado de Rafael Aguilar Talamantes, de sus mejores tiempos y, al final Ortega y Graco hicieron lo que pudieron para denostar a su antiguo protector y camarada de aventuras que también se perdiera en la urdimbre de las negociaciones ocultas con las gentes del poder en turno y nada más.

El PRD surgió de un frente popular en la campaña electoral a la Presidencia de la República de Cuauhtémoc Cárdenas en 1988. Vivimos esa etapa, participaron enormes masas populares en ella; pero ninguno de los Chuchos o Gracos, los Amalios y demás especímenes, aportaron un gramo de la masa social que, por cientos de miles, se volcara por esa candidatura jamás vista hasta ahora; el propio AMLO es producto de esta erupción social, el que ya traía sus usos y costumbres, sus entendimientos propios y compromisos en germen y a la caída, por segunda vez, del hijo del general Cárdenas, le clavaron por la espalda el sambenito de caudillo y cuantas cosas inventan las conciencias desclasadas.

Detrás de los fraudes electorales se movieron y se mueven grandes intereses nacionales y trasnacionales. Entre el gobierno de Miguel de la Madrid y el interregno tecnocrático operó el famosísimo TLC mexicano, una especie de PLAN MARSHALL, pero no en favor de México, sino del capital mundial y la necesidad que este tuvo de quitarle toda capitalización propia a la Nación Azteca, como el único modo de que siguiera retroalimentándose una acumulación originaria nacional de capital sin fin y sin destino, pero sobre todo, encarecedora de la cuota internacional de ganancia de la acumulación del capital bancario crediticio.

Porfirio Muñoz Ledo, “Los Chuchos” y gran parte de los elementos que accedieron a parlamentarios entonces, tres Senadores, y unas decenas de diputados, se aprontaron a recibir desde las curules uno de los más grandes desmantelamientos económico estructurales del país, mismo que dio al traste, por delante, con el Sindicato Petrolero, y con más de mil 200 empresas capitalizadas, que pasaron a peores manos del endeudamiento internacional.

¿Cuántas devaluaciones se vinieron entonces encima de la población nacional? Muchos de estos fenómenos que se vivieron en los anales de la historia económica en toda Europa, las ha sufrido México, casi indefenso ante ello.

¿A qué se dedicaron junas y otras cúpulas del PRD? A cortejar a Salinas, a Zedillo, a Fox y a Calderón. ¿Hechos? Sobran, lo más visible es lo electoral, el parlamento mexicano en sus dos Cámaras y la cotización oportunista subió de grado y se multiplicó con Presidencias Municipales, diputados locales y federales y hasta gobernadores, no importando que se compraran de prestado en las tiendas electorales de enfrente.

Pero la terrible crisis mundial que se vive, sacude hasta los subsuelos más profundos del pueblo de México y las capas superficiales, pero poderosas de los grupos oligárquicos, junto con el llamado oportunismo de izquierda y de derecha.

Para qué detenerse en caracterizar a personajillos “chuchiles” y no “chuchiles”, o cualquier otro clientelismo del variopinto con algunos miles de parecidos y parientes; dígase sino expresan eso las familias enteras de Amalia García y Ricardo Monreal, ocupando los cargos, copando entidades completas bajo las perspectivas de permanencia electoral a prueba de todo; y como son ellos, existen y coexisten los Greg Sánchez, los Ángel Heladio Aguirre, el de “aguas blancas” y ahora de Iguala, y un cúmulo de matrícula en el electorerismo puro jamás imaginado.

A lo largo de 20 años podemos contar grandes derrotas económicas y sociales contra la población nacional, pero numerosos ascensos del oportunismo que hasta se ha permitido renovarse emigrar con uniformes del nuevo poder capitalista. La enorme crisis económica, social y política que se vive en México y que ha despertado con crímenes tan espantosos, como el de Ayotzinapa, va a decir la última y también a ello apostarán las actuales cúpulas gerenciales del PRD en subasta en cada proceso.

Analista*

Cumbre Asia Pacífico sin ausentes, el mundo pendiente

Gilberto Herrera Medina*

Puede estimarse que en esta cumbre, ningún país, ninguna economía está ausente, decidan lo que decidan los participantes a que se reduce la membrecía de la poderosa APEC.

Francia, Alemania e Inglaterra no forman parte de esta organización; pero ello no quiere decir que el comercio de bienes y capitales, no tenga lugar en las consideraciones económicas, del tipo que sea, a que lleguen países como China y Estados Unidos, o China y Rusia, por ejemplo.

El peso de cada economía en esta organización Asia Pacífico aparece como siempre contrastante, pero yo creo que es la primera vez que la República Popular China se halla al frente del acontecer mundial de la crisis de la que no escapa, ni escapará ningún país.

China es la segunda potencia económica mundial. Cierto, algo distante del poder económico de PIB norteamericano, por ejemplo, pero su significación dentro del comercio mundial, aparece como pieza clave mundial tanto para EU, como para Europa y para el capitalismo mundial en bloque.

¿Pero qué hace sorprendente fuerte al liderazgo económico mundial de China Popular? En primer lugar su enorme fuerza de trabajo que supera a la de EU y a Europa juntos.

En cuanto a la productividad me dirán algunos, por algo se encuentra al frente del comercio mundial con Europa y con EU, por decir lo menos.

¿Que su industria no tiene la modernidad productiva de otras economías si acaso? Esa es su ventaja en la crisis, que tiene ocupada la mayor fuerza de trabajo mundial y que en ello finca su desarrollo, como medio de sortear la descomunal crisis capitalista.

En occidente nos entretenemos observando cuestiones triviales que ocurren ahí en la cumbre de la APEC, su importancia real no se analiza y algunas cuestiones importantes que ahí ocurran pasan inadvertidas.

Por lo pronto, hay un acercamiento entre China, EU, Rusia en momentos difíciles por los que atraviesa el mundo, a Xi Jinping, Presidente de ese enorme y legendario pueblo se le mira poderoso, dueño de las circunstancias y con no menor carácter y aspecto al Presidente Barack Obama y al recio dirigente ruso Vladimir Putin. Vale la pena comentar e interesarse por todo lo que ahí se aborde y se acuerde en esta importante cumbre de la APEC, en la que no hay ausentes, sólo no asistentes.

¿La crisis económica mundial afecta a China? Claro que la afecta, pero no de la misma manera a unos trabajadores y a otros, como tampoco al capital de cada potencia y a su valorización mundial.

¿Cómo pudo ascender China a la posición de segunda ´potencia económica mundial sin tener petróleo y sin especular con el mismo? Son temas a estudiarse y sirven de lección económica.

China tiene valores norteamericanos, por ejemplo, en bonos distintos, por más de un billón, 250 mil millones de dólares, ello le sirve de sustento para apalancarse dentro de la misma economía matriz norteamericana.

La República Popular China no tiene la amenaza descomunal del desempleo que viven ahora casi todos los países occidentales, como tampoco el devaluatorio de su moneda; le afecta la disminución de sus exportaciones, pero no el de las importaciones, pues su capacidad de crecer se ha regulado al 7 % anual, cuando podría ser del 10 % o más; pero adoptan este crecimiento justamente para amortiguar los ciclos mundiales de la crisis y sus efectos internos, algo que no practican países infinitamente más expuestos a todo género de consecuencias funestas.

Analista*

Males sociales ancestrales e inusitados placebos de oportunismo político

Gilberto Herrera Medina*

Los interinatos políticos, hasta ahora dos, Michoacán y Guerrero, parecen resultar medidas contra producentes que agudizan los problemas sociales, cuya solución se difiere a corto y lejano plazo.

En Michoacán se designó a un gobernador interino, después de una larga estadía anticipada de un comisionado federal que estuvo y sigue estando al frente de las cosas que correspondería hacer y anunciar a los poderes constitucionales locales.

Algo semejante sucede en el estado de Guerrero, se designa un nuevo gobernador interino, después de los gravísimos sucesos de Iguala, que empatan con el atraso ancestral de esa apasionada entidad, que ha transitado su historia entre hombres fuertes en el centro, pero intensamente débiles hacia la población civil, especialmente en las capas populares agrarias e indígenas, prueba de ello, son los innumerables desaparición de poderes, entre otros, el de Alejandro Gómez Mangada, Caballero Aburto y Abarca Alarcón, sin contar los gobiernos cupulares que nunca tuvieron vigencia alguna para el grueso de la población de la entidad de Altamirano, Vicente Guerrero y del profesor Alejandro Delgado, quizá el último gobernador con vocación y voluntad social favorable al desarrollo de esa entidad.

El drama social de Guerrero es histórico, muy arraigado y no de fácil solución, como casi todos los problemas de rezago social económico que tienen su reflejo en lo político.

Pero los placebos políticos que se están instrumentando ahora, algunos abiertamente manifiestos, otros un tanto disfrazados, que los hay, amenazan con no servir ni siquiera para amortiguar la inconformidad social que sube de nivel y en ocasiones se manifiesta caótica, por la improvisación de las protestas y la falta de canales y organización política que pudiera encauzar alguna propuesta de solución a los males inmediatos, que no a los males acendrados que empujan desde abajo y tornan volcánicas las cosas públicas.

Entre sexenio y sexenio priistas hubo rupturas, ajustes y reajustes de alto, mediano nivel y a ras de suelo social y político; por eso las caídas de gobernadores en Guerrero, en Chihuahua con Óscar Soto Máynez, en Durango, con Ángel Duré Ceniceros, y en San Luis Potosí con la salida del cacique Gonzalo N. Santos, que dio paso al gobierno de Francisco Martínez de la Vega, para no reseñar lo de Campeche, con el coronel Ortiz Avila y lo acontecido en Chiapas, con Absalón Castellanos y lo acontecido en cada una de las 32 entidades federativas, sin contar el Distrito Federal, que también tiene lo suyo en materia de derrumbes político democráticos.

Ajustes sexenales ha habido y hubo de sobra, para bien o para mal, pero así sucedió con los gobiernos de la Revolución Mexicana y la posrevolución.

Entre Miguel Alemán y Ruiz Cortines hubo correcciones varias, lo mismo de éste al gobierno López Mateos, ya nos referimos a Gonzalo N. Santos, una de ellas, precedida de la expresión aquella de que “los caciques duran hasta que el pueblo quiere.”

Del hombre de Atizapán de Zaragoza, al de Ciudad Serdán, ya ni se diga: cae Ernesto P. Uruchurtu en el D. F. y sube el general Corona del Rosal; sale de la UNAM, el doctor Ignacio Chávez y sube don Javier Barros Sierra; antes había dejado el IMSS Sealtiel Alatriste, para propiciar el regreso de don Ignacio Morones Prieto, y todo un sinfín de golpes de timón antes de arribar al 2 de octubre de 1968.

Entre Díaz Ordaz y Luis Echeverría, sólo bastaría consignar la caída de Alfonso Martínez Domínguez, mismo personaje del viejo sistema que marca de regreso, la ruptura definitiva de uno y oro ex Presidente, cuando el Jolopo permite la postulación de AMD al gobierno de Nuevo León.

Miguel de la Madrid fue un cambio a la derecha en todo y por todo, frente a don José López Portillo, el que antes hizo ajustes con cárcel a Ríos Camarena, a Barra García ex titular de la Reforma Agraria, lo mismo que el titular del Banco de Crédito Rural, Everardo Espino y otros que no viene al caso citar.

Miguel de la Madrid encarcela a Arturo Durazo y esto marca una fuerte ruptura con el “Jolopo”, precedido todo con el desmoronamiento cupular del PRI, de donde saliera Cuauhtémoc Cárdenas, luego Rodolfo Gonzales Guevara, como antes aconteciera con Sansores Pérez, y más atrás con Carlos Madrazo, lo que marca las grandes rupturas internas del sistema en el poder. Pedazos y fracciones de clase que probó el poder y lo disfrutara a placer, eso y nada más.

¿Zedillo rompe con Salinas de Gortari? Ni hablar del encarcelamiento del hermano del ex presidente, que durara más de 10 años, entre otras fracturas internas.

Entre Zedillo y Vicente Fox no hay ruptura sino continuidad y hasta complicidad tácita en los negocios que el primero hizo de la cosa pública, intocados hasta ahora.

De Vicente Fox a Calderón sucede otro tanto, no hay ruptura, sino ahondamiento en la corrupción y una ampliación de la cosa pública hacia los amigos; gran parte de esto es historia no escrita todavía. Faltaría consignar un factor de estructura. Entonces el Banco Mundial no interfería en el poder nacional; hoy es todo lo contrario, pero ya se analizara esta realidad.

Entre Calderón y el presidente Enrique Peña Nieto ha habido asomo de ruptura, pero ésta no se da, sino en leves omisiones de responsabilidades que fincarle alrededor de los más de 100 mil muertos y desaparecidos. ¿Qué falta y que impide realizar esta ruptura, de un régimen a otro, y de orden social excepcional de mano dura sin orden ni sentido social alguno, para que México arribe a un sistema de derecho? Esta es una cuestión a tratar y es harto complicada por decir lo menos; pero sin duda que todo esta falta de definición está gravitando sobre la nación entera y no es cuestión de personalidades, sino de rumbo social y político que no vemos iniciado siquiera con los placebos políticos de los interinatos de gobierno de Michoacán y Guerrero, a cual más de los dos grave y lo que sobrevenga con ellos.

Toda la anterior reseña episódica del sistema, discrepa de la hondura que se abrió entre Calles y Lázaro Cárdenas, sin precedente institucional, después de las asonadas múltiples de generales de todo tamaño y color que no comprendieron el proceso democrático burgués que había surgido en nuestro país.

Analista*

Prejuicios de poder frente procesos de crisis

Gilberto Herrera Medina*

Parece que no tuvo, y no tiene a su alcance, el poder gubernativo otros medios de atemperación de la crisis, que utilizar como instrumento de mediatización social, los mismos medios desechados de procesos anteriores ya superados, contra los que hoy se debaten esas fuerzas, en un plano distinto, superior, donde se agolpa la fuerza social de la desocupación, el bajo poder adquisitivo de la moneda, el alza de los precios de las subsistencias y la escasa producción agropecuaria, que ya no surte las despensas de los grandes restaurantes transnacionales.

El poder gubernativo, local y federal, no ven esta realidad que afecta a millones de pobladores de Guerrero mientras por las carreteras y los aeropuertos, por las bahías de Acapulco y Zihuatanejo circulan centenares de miles de tráileres cargando millones de toneladas de mercancías extranjeras que ellos no producen ni consumen.

Los muchachos de Ayotzinapa apenas son una concentración de dos o tres centenas de muchachos que mal viven de las migajas presupuestarias educativas; no tienen derecho a comer una dieta completa, no tienen libros, no hay bibliotecas, mucho menos clínicas ni medicinas; se encuentran a la orilla del derrumbadero social y político del país y, por añadidura los matan, los agreden, los asesinan, los desaparecen.

La montaña social de siglos pobre. Llora y desespera por sus hijos; era las esperanza de la desesperanza social, apenas un sueño lejano de poder sobrevivir dentro de la vejez que se aproxima y sin medios de vida: malas habitaciones, gastos enormes de luz y gas para apenas cocinar lo que a duras penas consiguen sirviendo de camareros, lancheros, vendedores de pequeñas cosas, choferes de taxis y de paso pagar renta, altos alquileres por peores y reducidas viviendas.

Hierven las ciudades llenas de viejos y niños y las contradicciones del capitalismo sin nombre ni domicilio cierto se les manifiesta de la noche a la mañana con sus cruda realidad de carencias.

Los muchachos que estudian, que leen algo, que se enteran del complejo social al revés de lo que en realidad significa, creen “poder asaltar el cielo” boteando para juntar unos dineros que al día siguiente se acaban y el mismo proceso de pobreza en que viven y se revuelven, vuelve a repetirse en su vida diaria colectiva.

¿Qué les propone el poder gubernativo? ¿La fuerza? ¿La policía antimotines bien equipada, el ejército y el orden de la gran propiedad comercial que llena los almacenes? ¿Provocaciones para distanciarlos aún más de la población azuzada por los prejuicios de la propiedad que no tiene y que nunca tendrá?

Décadas de abandono y desinterés social se agolpan atrás de la crisis que hoy empuja peor que los huracanes que luego se alzan en los extensos litorales de la costa grande y costa chica de Acapulco a Zihuatanejo, y más allá, en lo profundo de Oaxaca y Guerrero

En medio de este complejísimo entramado social y político, los nuevos políticos parcelarios de la gran política nacional de los dineros del petróleo y los contratos carreteros, vivienderos de lujo y medio lujo, rentistas de esto y aquello, pero comensales al fin y al cabo de las internacionalidades de toda laya, se alzan desde los cargos municipales, regidurías, diputaciones locales y federales, cargos de segundo y quinto nivel pero generan ingresos, se encargan de contener a la masa social sobrante que toca las puertas de todas las ciudades, desde Ometepec, a Chilpancingo, Taxco y Cuernavaca, sin respetar fronteras del esquema federativo formal.

¿Qué les ofrece a esas masas el poder gubernativo nacional y estatal, desde el más alto nivel hasta el más ínfimo cargo municipal? Sacar y poner a un gobernador por otro, oír y dividir a los pequeños grupos que se les acerquen, o lo cerquen; ¿pero que más les ofrece, en medio de los bajos rendimientos agrícolas, los bajos precios de sus productos y el alto costo de la masa de importación que se consume en los mercados de la importación de granos industrializados, leche enlatada, y miles y miles de sucedáneos industriales alimentarios que nunca llegarán a la boca de las mujeres y niños de la montaña?

Rosario Robles y el nuevo gobernador de Guerrero, creen, acaso, que pueden hacer algo. ¿Con que medios? ¿Cómo pueden romper el círculo de la pobreza y la riqueza que se auto producen, uno y otro, por separado>; pero topándose de frente en la misma realidad, uno contra otro, como en la carreteras?

¿Cómo aplacar el furor de la crisis social que nace de la apropiación fácil de la mejor tierra, de las mejores minas, de los créditos privados y públicos, del oro de montaña, de la droga que como mercancía de consumo cara y sin costos, baja y sube por los intersticios de esta magra sociedad oculta y a la vista de todos los que no la entendemos, ni queremos imponeros de ella?

Rosario Robles salió de las mismas filas sociales a las que hoy vuelve ataviada de luces políticas, haciendo y repartiendo favores y oportunidades políticas a quienes se encandilen de paso en la cresta de las olas de esta crisis social que se abate sobre el país, pero sobre todo en Guerrero. ¿Qué puede ofrecerles a estas masas sociales, sin un plan, sin un programa, sin proyecto social de vida que no dimane de los dineros internacionales en cuyos giros estamos inmersos todos, como el país entero? Esta es una de las cuestiones que nadie se formula y acaso nadie contesta, como no sea con la vaguedad de los prejuicios del Estado gobierno, que no mira la pirámide en que está montado y que se derrumbará tarde que temprano, a pesar de los cambios legislativos más optimistas.

Son “los condenados de la tierra”, de Franz Fanon, hoy condenados de la historia del capitalismo tocándoles las puertas del poder económico trasnacional que no se harta de acumular millones de capital productivo o simplemente nominal, que luego lo torna especulativo y lo lanza al viento de los vientos de guerra que soplan por todas partes. ¿No será que la crisis responde a la devaluación de las pensiones del ISSSTE y del IMSS, que nunca nos dieron; y que Calderón, Zedillo, y Vicente Fox, capitalizaron para las sociedades anónimas de las Afores y Siefores?

¿No será el diablo que se salió de las tierras ejidales y el agua de Conagua que se concesiona por todas partes y a precio de oro? ¿Qué será? ¿Qué será? canta una canción de Alfredo Zitarrosa, muerto hace ya más de dos décadas?

Analista*

Los jóvenes constituyen, dentro de cada pueblo, los átomos de la vida mundial

Gilberto Herrera Medina*

La lucha de clases no cesa, pero los jóvenes no se alinean ni siquiera en el propio estrato intermedio a que pertenecen. La juventud mundial son casi el único internacionalismo posible ahora; los jóvenes superan con sus inclinaciones, el peso muerto, el statuo quo, de todos las sociedades capitalistas, subdesarrolladas, agrícolas y atrasadas.

¿Cómo logra esto la vida capitalista mundial? Porque el joven, por una causa u otra, se halla al margen de las relaciones directas de producción; aún en las peores condiciones de sometimiento social, político o cultural, los jóvenes, la masa de muchachos busca caminos por donde evadir la monotonía de la vida en que viven sus padres, las generaciones que se mueren y que les precedieron.

El internacionalismo de los trabajadores, corre y discurre silencioso, implacable con la centralización de la riqueza que producen y tienen que reproducir.

De vez en cuando, de esa masa suelta, que las fuerzas productivas no pueden absorber, ocupar de golpe y en masa, obstaculizados como se hallan por los medios intensificadores del trabajo; las capas estudiantiles, dentro de las numerosas capas de la pequeña burguesía, se alguna manera encuentran intuitivamente que sólo en masa, pueden mover las barreras del mundo que los carca y los acerca tanto que tienen que moverse e inconformarse.

Esto es algo de lo que está pasando ahora en Ayotzinapa y esta es la respuesta mundial que los jóvenes y las masas juveniles del mundo les han devuelto en solidaridad.

Si los pueblos, si las masas obreras no entran en procesos revolucionarios, sino por el contrario en procesos regresivos de pobreza, de desempleo y de oportunidades de acceder a su respectivas sociedades civiles, no va a ser el estado político el que les impida manifestarse, si es que antes no se encierra cada nación en procesos fascistas.

Ayotzinapa demuestra que no todos los jóvenes son proclives al narcotráfico. ¿Y cómo se les ataja por pretender luchar y mezclarse en la sociedad, en el sistema político de su tiempo y de sus circunstancias?

Después de Ayotzinapa se ve venir una ola mundial juvenil en masa sobre todo lo que está pasando en nuestro país. ¿Y por qué no iba a ser esto así, si la riqueza petrolera está al servicio del capital mundial, por no decir más?

¿Se le han cerrado los ojos a la historia de la burguesía mexicana, para cambiarla por balas y ametralladoras? Es inútil que esto hayan decidido y esté ocurriendo así; los jóvenes agrarios, pobres, escapados de la subocupación y el hambre de sus familias han logrado despertar el mundo entero y esto no podrán detenerlo, no podrá detenerse como no sea con agregado y la suma de las masas populares en nuestro país y donde se alce la juventud mundial obrará en consecuencia.

Todo esto sucede en la antesala de la amenaza de una guerra mundial, una más, ¿y no iban los jóvenes a levantarse antes, a tomar las calles a exigir que les abramos caminos los viejos?

Eso digo, eso pienso; pero a lo mejor me equivoco; pero la realidad nos está diciendo otra cosa. ¿Lo entenderán? ¿Lo entenderemos? ¿O preferimos seguir repitiendo esquemas mentales en nuestras cabezas para engañarnos con esto y lo otro que acontece cada día de manera suelta?

Antaño la burguesía norteña quemaba libros de texto gratuitos; hoy quema muchachos pobres por docenas y los entierra en las montañas. ¡Eso es la peor siembra, siempre lo ha sido en México y en el mundo!

Analista*

Guerrero “el corazón de las tinieblas”

Lucha de clases y el nacionalismo
a la deriva en Iguala, Guerrero

Gilberto Herrera Medina*

Nadie calculaba, ni calculan todavía ahora, que la reforma energética iba a profundizar la lucha de clases en el país; aunque esto no se admita, aunque no se quiera reconocer, ni convenga expresarlo en estos términos.

La lucha de clases tiene lugar, agudizada, en el choque social y de mentalidades entre los jóvenes de Ayotzinapa y el mundo urbano capitalista de Acapulco, Chilpancingo e Iguala, desde donde bajan los muchachos de esa proverbial escuela rural, bien puesto el nombre y la memoria del insigne maestro Raúl Isidro Burgos, un hombre social que soñó, luchó y consagró su vida por un pueblo de Guerrero agrario, enfrentado a la irrupción del capitalismo turístico y hotelero que surgió esplendorosa por aquellas década de los 50 y los 60 del siglo pasado, con glamurosas reseñas cinematográficas que ocultaron siempre el escenario social de La Montaña, de Tixtla y Tlapa, de donde surgieron hombres como Othón Salazar y Miguel Aroche Parra, que hoy frisa un siglo de vida.

Estado de Guerrero profundo, tradicional, con una pequeña y grande intelectualidad pequeño burguesa, liberal burguesa, pero unos y otros protagónicos destacados y participativos en cada etapa de la vida nacional, unos de tantos, entre cientos de ellos, don Manuel Meza Andraca, en distinta dimensión Vicente Fuentes Díaz, lombardistas y comunistas en un mismo escenario y acaudillando propuestas de salida social e histórica, acaso no bien madurada entonces y, por lo que se ve, ni en este momento.

Pero la lucha de clases en su ´proceso diferenciador dentro y con el capitalismo, que sigue presidiendo la vida nacional e internacional.

Uno encuentra cientos de guerrerenses en el Distrito Federal, maestros muchos de ellos, abogados, médicos eminentes; Cuernavaca retiene en su espectro social y partidario a innumerables guerrerenses, en un suelo social distinto, pero guerrerenses al fin y al cabo, pues la fisonomía campesina y, por tanto, pequeño burguesa viene de esa fase inconclusa de la Revolución democrática burguesa incompleta, que pronto derivó en concesiones turísticas, en matanzas de copreros y una lucha interminable por la vivienda en las barrancas de “Ciudad Renacimiento”, mientras “Punta de Diamante” surgía entre las olas y las playas de Revolcadero, del Fideicomiso de Llano Largo, de los Truoyet y todo aquello que se le antojara como bueno a la nueva burguesía dominante que no quiso saber más del movimiento “Escuderista” de Guerrero y menos de Guadalupe Sánchez y los generales Ambrosio y Andrés Figueroa, ascendientes del jefe transportista del Echeverriato, secuestrado luego por otro muchacho alzado de Ayotzinapa, Lucio Cabañas, del partido de los pobres.

Hacía más de un siglo que esto mismo dio origen a la Liga de los Justos. ¡Qué contrasentidos de la historia y en qué parecidos términos, la manera de maduración de otras organizaciones del anteayer internacional, con el chovinismo nuestro miope.

Del ex gobernador Alejandro Delgado, a José Francisco Ruiz Massieu, hay un abismo social y político inmenso; lo mismo que del ex gobernador Rubén Figueroa Figueroa, a el junior que después, volviera a ocupar el poder antes y después con la masacre de Aguas Blancas.

El general Raúl Caballero Aburto, que comandara las fuerzas contra los “Henriquistas” en el cine Cosmos, después de la debacle electoral presidencial, frente a Ruiz Cortines, el mismo que, en otro tiempo, una madrugada en “Palomas” acribillara a Saturnino Cedillo; luego le sigue a Guerrero, un sinfín de gobernadores duros, clasistas, clase medieros, triunfalistas, el pueblo de Guerrero con sus grandes contingentes rurales inquietos y politizados, sumados a todas las corrientes “democráticas” sin emancipación política propia, como no sea persiguiendo el señuelo de un nacionalismo social mejor, constructivo, de oportunidad y luego de prebendas, que poco se van angostando, hasta que el final terminan en programas contra el hambre fantasmal y el despojo de todo: la tierra, las minas, los litorales, la medicina social, las pensiones y las obras carreteras fabulosamente onerosas, más que diez refinerías juntas que no tenemos y cuya posibilidad de tenerlas se encuentra clausurada.

Genio teórico, del que no carecemos, se necesita para reseñar la vida social contradictoria del pueblo guerrerense, raíz también que se extiende por el Estado de Morelos, sino nos amurallamos torpemente en gendarmerías y otras yerbas represivas, hasta el desatino de ir a bonificarlas en la propia cuna del paramilitarismo colombiano.

Lo que estalló en Iguala es, aunque no se le reconozca, parte del terrorismo burgués con que pretenden guarecerse todas las oligarquías; sólo que nosotros no tenemos a Orleanistas y a Borbones enfrentados, sino al capitalismo imperial y a una nación subsidiaria a la que cada vez se le abaratan sus exportaciones y la relación cambiaria, con la que hay que comprar todo lo que necesitamos, mediando los enormes centros comerciales de importación.

Y es que cuando el nacionalismo de toda laya declina, el oportunismo político sale al paso en su nombre, pretendiendo remediar lo que ya fue ensayado y superado, como meras transiciones de una fase económica feudal a otra y, de ésta última, cifrada en los ejidos, a la total dependencia internacional de los centros financieros bancarios y comerciales.

Analista*

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