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PRI nacional, remeda a Cicerón, aunque tampoco empareja a César

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agosto 27, 2014

Gilberto Herrera Medina*

“De que la perra es brava, hasta a los legisladores muerde.” Refrán

César Camacho Quiroz, presidente del CEN del PRI, le da por hablar de corrido y argumentar como experimentado juez de letras de cualquier pueblo del Valle de México antiguo.

La última puntada de política teórico práctica, es la que propone reducir a 300 la Cámara de Diputados y la parte correspondiente a la de Senadores.

Se le mira enterado de la doctrina de Estado, lo mismo que pareció en un principio, otro ex gobernador del estado de México, don Emilio Chuayffet Chemor, cuando propuso, sin más ni más, hacer exámenes a los maestros de todo el país, en vez de examinar la realidad nacional, de la que son parte esos “profetas”, como cariñosamente les denominaba mi amigo, también profesor y economista, Oscar González López.

¿Qué no le pareció suficiente que votaran por la reforma constitucional reciente y las nueve leyes energéticas (once) mismas cuya consecuencia será desencadenar la especulación accionaria y crediticia dentro y en la periferia del imperialismo norteamericano, cabeza mundial de la crisis, aunque esté reventando visiblemente mayormente en Europa?

Pero don Cesar Camacho Quiroz se aventó como el “borras” de la TV y dijo, palabras más, palabras menos, “el PRI propone la reducción de los diputados plurinominales y también la de los Senadores.

¿Sabe don Cesar, el mexiquense ex gobernador, que representa una Cámara y Otra? Toda proporción guardada, la de los diputados es el Constituyente de la Sociedad Civil, abstracto e ilusorio desde luego, que eso se trata en el Estado político.

Me estoy metiendo en las patas de los caballos, porque donde Cesar Camacho bien podría ser el maestro de Teoría del Estado que no tuve, aunque al lado del salón en que cursé tal asignatura daba cátedra don Mario de la Cueva.

Cada país, dentro su conformación histórica, tiene sus particularismo; abreviemos exposiciones farragosas que no vienen al caso; en el nuestro, la Cámara de Senadores fue un apéndice feudal, de los grandes propietarios de la tierra, aunque este desempeño más bien lo tuvieron los diputados, después del México Independiente.

Aquel país de mediados de 1800 y 1824, nunca sobrepasó los 7 millones de habitantes. ¿Qué sociedad civil querría y podía tornarse política entonces? ¿Qué corporaciones y que clase hubo entonces? La Iglesia era y fue la mayor corporación y la gran detentadora de la tierra y de la riqueza inmobiliaria, los jesuitas por delante; de ahí que esto diera lugar a la reforma de Juárez y a la pérdida de más de la mitad del territorio nacional.

¿Por qué se propone reducir el número de legisladores de ambas cámaras del Congreso de la Unión? ¿Qué porque gastan mucho dinero? Frente a lo que viene, el presupuesto del legislativo es una miseria, ¿o no será que ambas atribuciones las asumirán, de cierta manera, los que los nuevos titulares, de los nuevos órganos independientes, que van a regular las contrataciones del petróleo, el gas y la electricidad y lo que sobre de los dineros de la renta del petróleo, no las ganancias, eso es otra cosa; como tampoco habrá dividendos del capital accionario y crediticio que contraiga nuestro país?

No tengo ninguna devoción por “nuestros representantes legislativos” a quienes el Cesar del Río Lerma les amenaza con sacarlos de sus curules; es más, hasta creo que algo del oportunismo político rampante se aminorará y podría subir de calidad la práctica social democrática en que estamos hundidos.

Pero solamente agregaré una cuestión más. Pudiera ser que el tiro le salga por la culata al priismo y al gobierno del presidente Peña Nieto; ¿Por qué? Porque la polarización social que se ve venir, con consulta y sin consulta energética, puede incendiar la pradera mexicana ya de por si inhóspita.

¿No es mejor tener a esa bola de oportunistas, haciéndole al cuento de que legislan, cuando todo se reduce a levantar el dedo y a chiflarse y empujarse unos a otros? Así sesionaba el Senado Romano, después de que los “padres conscriptos” regresaban de su chorcha política diaria en las termas.

Porque los senadores romanos asesinaron a Julio César y, entre nosotros, esos mismos Senadores le hicieron el juego a Victoriano Huerta, lo mismo que unos cuantos diputados, no así don Serapio Rendón, ni Adolfo C. Gurrión, ni el Senador Field Jurado y menos don Belisario Domínguez, al que le aplicaron sus compañeros la ley del hielo, dando pábulo a su posterior asesinato.

Si quiere el presidente del PRI meterse en camisa de once varas, que lo haga, que proponga; que al fin y al cabo la fogata social esta como tostar condoches.

Analista*

El pasado no ha pasado y el futuro no llega

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agosto 20, 2014

Gilberto Herrera Medina*

¿Qué viene y que pasará después de la reforma energética en México? ¿Al gran endeudamiento internacional que conllevan las inversiones en extracción de crudo y gas, seguirá una gran devaluación del peso mexicano frente al dólar y el resto de los patrones monetarios del mundo? Esto es lo que hay que analizar e intentamos hacerlo ahora en estas notas.

Toda gran inversión que no se dé a partir de un crecimiento interno, mejor dicho desarrollo, acumulación de capital productivo, para reproducirlo como tal, es inflacionaria y repercute en los precios de las subsistencias, en el valor de la propiedad, sobre todo en los salarios, que son los que regulan la plusvalía que otros se apropian y no los productores que son fundamentalmente los trabajadores.

Keynes, toda su obra escrita es un trasunto, mejor expresado, de las ideas que arriba expresamos y de otras con que de plano no compaginó la realidad capitalista, que tomó en ocasiones a pie juntillas sus planteamientos.

¿Con qué y de donde procederán los financiamientos de la reforma económica que se propone poner en marcha con las obras de aguas profundas, someras y de tierra firme, de crudo y gas, oleoductos y uno y mil proyectos, 16 de ellos, que la CFE anuncia llevará a cabo?

La URSS en tiempos de Brezhnev, llevó a cabo la magna obra del gasoducto que va de Siberia a Europa. Alemania, principalmente, le suministro la tubería de acero del caso y la URSS la pago con gas.

La crisis posterior de la URSS se fincó, entre otros factores de competencia y rivalidad con el imperialismo, en este trueque de tubos por gas, donde el país de Lenin fue el perdidoso.

Habría que analizar otros intercambios mundiales de un bloque y otro, para explicar y describir suficientemente la situación mundial del comercio y de la producción de uno y otro sistema; pero por hoy sólo enunciamos el fenómeno que cambió la faz de la política mundial y que viene de regreso, cobrándose con creces con la devastadora crisis mundial que, a la fecha no termina y pudiera ser que, México, por conveniencia y apetito de unos y de otros, nacionales y extranjeros, se esté adentrando en ese volcán mundial deslumbrados por el real o falso señuelo de un desarrollo económico fabuloso.

A México y a los mexicanos nos puede ir muy mal en esta aventura energética y me temo que, sin rectificación posible, las cosas apunten a un ominoso estado social, económico y político que no me atrevo siquiera a atisbar.

Lo de menos es legislar de esta o de aquella manera, que al fin y al cabo la legislación no es más que la voluntad de la clase en el poder o la fracción que tiene las riendas del Estado.

A los empresarios mexicanos, lo que quede de los mismos, por no haberse conformado con recibir el gas de Pemex barato y otros energéticos, entre ellos la electricidad, el carbón, el hierro, etc., y que optaran por el libre comercio, ahí tienen los resultados con el desempleo y la pobreza de millones de trabajadores; algunos pocos acumularon miles de millones de dólares; pero para cuando pasó, esa plétora de capital no es ni fue capital productivo.

Ellos conocen, mejor que el que esto escribe, los sistemas de crédito mundial, cuyo reflejo y pleitos se dan hasta en los casinos, mediando la política y no pocas veces sin ésta.

¿Qué le pasó al gran directivo de la enorme cementera mexicana, Lorenzo Zambrano, con la crisis del ladrillo en España, por ejemplo, y sus dificultades con el fisco de ese mismo gobierno, cuyo fallecimiento le impidiera finiquitar el diferendo fiscal, según se supo después de su fallecimiento?

Pero lo que se nos viene encima sólo es comparable, toda proporción guardada, con la operación “Barba Roja” de Hitler, contra Polonia, primero, y en seguida contra la URSS. Y si no al tiempo lo veremos o a quienes el destino les alcance,

No estoy inventando el agua tibia de las crisis económicas mundiales; si parte de lo que aquí se escribe, lo hiciera un laureado Nobel en Economía, los medios informativos tal vez le darían vuelo; pero como nosotros somos don nadie, mayormente siendo mexicano, todo equivale como luego se dice: a oír misa, o darnos el avión, que es lo mismo.

¿No acaso los proyectos de Silvio Berlusconi se vinieron abajo y tantos otros semejantes en EU? ¿O qué quiso decirnos el gobernador de California, Jerry Brown, sin que hagamos caso de nada? Y hay que considerar que Italia es una economía mayor que la nuestra y lo mismo España. Mejor no le seguimos al recuento, que faltan toros y cuadrillas a la corrida.

Analista*

México: grandeza interna y mundialidad económica

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agosto 19, 2014

Gilberto Herrera Medina*

El mundo entero, como todos los países, México entre ellos, ha soportado el reto de la crisis económica capitalista más devastadora de las varias que ha vivido el capitalismo desde 1819.

Con mayores adversidades a cuestas, producto de la misma historia, nuestro país llegó a ser independiente, sin que sus estructuras coloniales cayeran, como era deseable y necesario si queríamos emparejarnos al capitalismo de las colonias norteamericanas, que empezaron de otro modo al nuestro, es decir español atrasado, feudal litigioso con la Edad Media, atajando el Renacimiento y la Reforma en Europa; hasta el límite agotado de esas fuerzas productivas minero hacendarias de la tierra, y ya parasitarias para entonces en este hermoso y descomunal Continente que quedara, de otro en modo en la historia, frente a la colosal expansión de la Nación del “Destino Manifiesto”, versión distinta de Napoleón, el Imperio en Europa y su enfrentamiento con la Triple Alianza conservadora de entonces.

¿Qué se le enfrenta a México ahora, en este momento, en esta época 2014? La misma crisis política capitalista que busca salidas, ampliación de mercados para su poderosa producción; pero más que eso, su enorme, su potentísima y monstruosa a la vez acumulación de capital: su fundamental contradicción.

¿En qué nos ayuda y en que nos afecta? Así es, así son todos los fenómenos de la historia, de la ciencia y del pensamiento. Así es la realidad, no nos dice lo que es y es otra cosa distinta de lo que nos dice. ¿Por qué va o iba a ser distinto esto de las costosísimas inversiones del capital en el campo de la explotación del petróleo?

Decirnos eso y que lo aceptemos nosotros, es la pasividad histórica y sumirnos, hundirnos en los fenómenos de esa crisis mundial sin más.

Tiene dos vertientes fundamentales de controversia y análisis. ¿Cuáles son? Una, que cada año se invertirían algo así como 12, 500 mil millones de dólares y que en total, en el período que se lleve la instalación petrolera de extracción en el Golfo de México, el total de inversión podría alcanzar hasta los 75, 000 mil millones de dólares. Todo bien visto y planteado.

¿Quién podría oponerse a una expansión del capital crediticio mundial que así formula las cosas? ¡Excelente cosa! Pero como todo, tiene otros inconvenientes, contradicciones propias al fin de cuentas, otra manera de traducir en mexicano la contradicción dialéctica que hay en todo fenómeno real de la naturaleza de que se trate.

El primer pero sobre el cual hay que discurrir, consiste en lo concreto siguiente: ¿A qué tasa de interés operaría ese crédito de inversión anual? ¿Al 5 o al 6% anual? ¿Esos intereses anuales por ese volumen cuantioso de capital, se sumaran y generarán, a su vez, intereses en los términos en que seguiría operando el débito principal anual de inversión por 12 mil 500 millones de dólares en que está calculado el proyecto calculado así, de referencia? Esto querría decir, que habría anatocismo de intereses en esa y las sucesivas inversiones, como se hizo con el Fobaproa que es la serpiente que no podemos matar y que nos devora todavía ahora.

Por esta vez no vamos más allá de lo hasta aquí expresado. Finalizamos con lo siguiente: ¿Existen otras formas de relación, distintas a la anterior y, con ellas desarrollarnos con ese mismo capital crediticio mundial, sin que nos aniquile y nos hunda una crisis mutuamente contraproducente? Los fuertes dirán que esa es la sopa a comerse y la realidad, su forma, con esas fuerzas quieren comerse los recursos naturales y de trabajo de la nación mexicana.

El capital especulativo se auto valoriza, de manera automática, a partir de sí mismo. Cómo capital productivo es otra cosa y otra su forma de producir valor. ¿Cuánto de esos 12 mil 500 millones de dólares anuales van a fijarse en capital constante en la producción misma de gas y petróleo y en qué lapso reproducirían su propio valor, sin anatocismo alguno, como sucede en la producción capitalista para el mercado mundial, incluyendo en el mismo al nuestro?

Vistas así las cosas, el futuro económico propio de México y el mundial, corren por vías muy disparejas, a velocidades harto dispares. ¿En cuál vía, de qué tren histórico nos vamos a meter y nos conviene meternos y a qué ritmo?   Esta son alguna de las cuestiones con que algunos se aventuran a exponer y a opinar: unos, que creen a estas alturas que El Destino Manifiesto es el mismo, fatal, eterno y; otros, que lo ven todo como cuestión de relación y manejo mundial con la potencia del capital, sí, pero con sus determinantes históricas, lo admitir o no reconocer.

Por lo pronto el Gobernador Texano cierra las fronteras a los mexicanos. ¿Qué quiere decir eso? ¿Qué sólo ve la desocupación propia y no el potencial nuestro de esta fuerza de trabajo más barata que la de allá? ¿Verdad que las cosas no son tan planas y llanas como nos las quieren hacer creer y que las aceptemos sin chistar?

Analista*

Confeti dinerario en concesiones, por riqueza regalada

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agosto 13, 2014

Gilberto Herrera Medina*

El proceso revolucionario democrático burgués, como se le conoce y clasifica por los doctrinarios de la política y la sociología, su mayor conquista,  su más grande logro, aparte de la tierra a los ejidos y comunidades indígenas, su máxima conquista y de mayor significación es la nacionalización y la Expropiación del Petróleo, a secas, dicho en breves términos.

¿Qué significa esto? Nacionalizar y expropiar la más grande y más importante riqueza natural hasta hoy conocida, entonces 1938 y ahora 1914.

¿Se podían haber nacionalizado en forma privada todas las concesiones petroleras de entonces y lo que iba a sobrevenir? No era posible y no lo fue, porque todas juntas eran una sola explotación sometida mayormente, ya entonces, a la exportación al mercado mundial, especialmente al mercado norteamericano.

Los trabajadores petroleros, base social de la nacionalización y de la expropiación, términos que no pueden separarse, era una misma masa de trabajadores que se desplazaban de un campo a otro, y de una ciudad petrolera a otra, donde había o hubo refinerías, llámese Tampico, Ebano, Minatitlán y sucesivamente otros conglomerados que surgieron al impulso de esta riqueza.

Sólo el Estado político surgido de la Revolución Mexicana era capaz de mantener bajo su dominio y control esos fundos petroleros, de otro modo se hubieran y difuminado su fisonomía productiva, además de las obras carreteras y portuarias, eléctricas y de urbanización que tuvo que acompañarse a esta industria.

La Expropiación Petrolera de 1938 no pudo realizarse a la manera como se constituyó El Marquizado de Oaxaca, con 11, 500 KM2, algo así como once millones y medio de hectáreas, con 23 mil indígenas entregados en peonaje, mano de obra que fue insuficiente para medio cultivar y explotar la renta agrícola, ganadera, maderera y minera de esa extensión; aun así, fue una de las tantas de miles de apropiaciones de tierra que hicieron en gran escala al inicio y después de la conquista de la Nueva España.

La industria petrolera, que surge en México mediante concesiones a principios del siglo XX, para 1938 es toda una industria compleja, con capitales fijos cuantiosos, con instalaciones fijas a boca de pozo, y con sistemas de exploración como ya existían en otras partes del mundo, el Medio Oriente entre otros, Rusia y la propia geografía de EU.

¿Capital privado como ahora se reclama? Eso fue lo que se expropio, pero fue el capital productivo y no las cuentas bancarias de las empresas, ni el capital accionario especulativo que tampoco fue afectado por la Expropiación del suelo y el subsuelo de los yacimientos petroleros y sus instalaciones.

Por eso constitucionalmente se le declara inalienable y no susceptible de explotación por parte del capital privado; de otra manera, los mismos fundos petroleros, pronto podrían haber vuelto a manos privadas extranjeras, pues un capital de la magnitud del capital productivo expropiado y por invertirse en el crecimiento de la industria, no se había formado en México, a no ser el capital comercial circulante, expresión de la producción agropecuaria alcanzada entonces, pues el capital minero manejaba sus excedentes en las matrices mundiales mineras, no en México, cuyos bancos no existían como no fueran dependientes  sus matrices Inglesas, francesas, alemanas y Estadunidenses.

¿Qué capitales ambicionan ahora la producción directa petrolera de los fundos del suelo y el subsuelo en tierra firme y marina del Golfo de México? Quienes apetecen la riqueza petrolera son los enormes capitales petroleros mundiales, casi todos Norteamericanos y algún subsidiario contratista español y mexicano, que se aloja en contratos complementarios de obra en la exploración y etapas previas a la extracción misma del valor petróleo, en el volumen y los millones de barriles diarios que ello signifique.

Para eso necesitan el dominio directo de las áreas extensas en que se hallen y abarquen las existencias de esos fundos petroleros; pero de este modo, el país, El Estado político Mexicano pierde soberanía y control de esa propiedad y, consecuentemente de esa riqueza que queda afecta a la valorización internacional del producto y de paso de los propios capitales que se valorizarán en esa actividad.

Las Leyes Energéticas no pueden, ni se intentó en ellas, definir y distinguir lo que es la renta petrolera, diferenciando a ésta de la ganancia y las formas en que se distribuye y se descompone la última.

Por principio de cuentas, toda la producción petrolera es producto del trabajo, del trabajo más simple hasta el complejo que interviene la producción de ese valor cifrado en el petróleo.

Se dice vulgar y superficialmente, que la renta petrolera es la diferencia entre el coste de producción de un barril de petróleo y el precio del mismo.

Nada más falso ni más estúpido que decir esto y repetirlo cada que viene al caso ante los cuestionamientos que se le hacen al nuevo proyecto energético trasnacional.

La renta del petróleo por barril y su precio en el mercado mundial, la diferencia unitaria así calculada, sea el volumen o la masa de petróleo que se extraiga y concurra alas refinerías, no es la renta real y menos la ganancia. Ambos conceptos no coexisten, ni puede desprenderse el uno del otro; jurídicamente se hace y así se va hacer; porque eso conviene al capital mundial y en menor cuantía conviene. Por conveniencias individuales, aisladas, a quienes de esta manera han decidido aventurarse en la monopolización internacional, subsidiaria de los carteles texanos, para repartirse los dividendos de la plusvalía petrolera que es trabajo vivo, trabajo social de los trabajadores, los que reproducen y pagan a los propios capitales productivos que se instalen, créditos fabulosos de   por medio, los que intereses se llevarán la parte del león petrolero mexicano con todo y vísceras, por los siglos de los siglos, Amén.  Por eso bailan los diputados y senadores y por eso se les otorgan las migajas de los estímulos que hoy reciben. ¡Qué tiene eso de sorpresivo! Antes se otorgaban a los conquistadores,  títulos nobiliarios, tierras y esclavos; hoy basta con unos cuantos dineritos devaluados.

Analista*

1917-2014, del pueblo llano al lleno imperialista

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agosto 6, 2014

Gilberto Herrera Medina*

Ya vimos como la parte constituyente y su parte legislativa, con constitucionalidad histórica derogada, saltaban como los salmones, en un río de incoherencias verbales, pseudo históricas, pseudo teórico económicas, frente al auditorio vacío a veces, vuelto a llenar y una y otra vez llamado a integrar el quorum de las Cámaras del Congreso de la Unión.

Enorme espectáculo aquel, para reprobar la historia ya consumada, malamente consumada dentro de una formalidad social y política, de anejo compromiso entre la clase dominante y aquel pueblo llano, desposeído de todo: de tierras, de minas, de montes y aguas, pueblo llano con casi un siglo de edad en su inexperiencia de ser una nación independiente, capitalizadora de su propio trabajo, que nada o muy poco le dejaba acumular.

Casi un siglo duró las Constitución de 1917 y en el inter fue parchada, añadida, remendada de mil modos y de mil maneras.

La Constitución liberal de 1857 aguantó menos y se aplicó de la misma manera, en contra de las masas indígenas, casi las únicas comunidades que así convino a la Monarquía Española que sobrevivieran, dejando a salvo las minas, la madera de los bosques, parte de su población pasando del peonaje feudal, al peonaje minero que al fin de cuentas fue la vanguardia del alzamiento de Hidalgo y sus compañeros que en este mes que acaba de pasar, hace más de dos siglos, también fueron pasados por las armas y sus cráneos exhibidos como escarmiento en la capital de Guanajuato, ya Panista desde entonces, o acaso priista arrepentido

Año 1914, un siglo antes Villa y Zapata estaban a punto de salir derrotados por el crimen social de enarbolar causa agrarias y tener un ejército de rancheros sin tierra o campesinos que aspiraban a ella.

1914, año en que estallara la Primera Guerra Mundial, donde Carranza, como buen ranchero feudal, senador porfiriano, comete el error de simpatizar con el nazi fascismo. Igual que se opusiera a la expedición de los artículos 123 y 27 constitucionales, hoy ya irreconocibles del todo.

Poco más de 60 años estuvo vigente la Constitución de 1857, en la formalidad que le correspondiera y bajo los inmensos deslindes de tierras que no resolvieron ni resolverían la modernidad a que siempre ha aspirado nuestra burguesía social, empresarial y política.

Por esa Constitución de 1857 pasaron todas las afectaciones de los ferrocarriles que sirvieron a la explotación minera, comercial y latifundaria, más los enormes deslindes de tierras, en que se constituyeron las apropiaciones extensivas de tierras, propiedades a la facilona capitalización, esa sí renta.

Unos cuantos bisnietos, acaso, salmones temporarios de aquellos barones de la tierra, “legislaron” de nuevo, la nueva acomodación imperialista que se repite y se repetirá cuanto y cuando lo necesite la crisis mundial del capital. Recuérdese que la crisis de EU abarcó la última década del siglo XIX y la primera del siglo XX, prolegómeno obligado de la primera guerra mundial y el choque de potencias.

La Constitución de 1917 se hace con el auge momentáneo del capitalismo norteamericano e inglés, con sus mutuos acomodos y ajustes, pero en que se perfilaba la alianza que se iba enfrentar a la Alemania e Italia, principalmente.

1929 se da otra crisis más amplia y más entroncada con el país, nuestro vecino del norte. Eso duró toda la década de 1930 y pasaría, con sus nuevos ingredientes mundiales, constituidos por la Revolución de Octubre. Esa crisis marca el inicio y el fin de la Segunda Guerra Mundial 1938-1945 y los años que le siguen hasta Corea, China, y luego Vietnam.

La Constitución de 1917 y dentro de ella la Expropiación Petrolera, marca el punto más alto de nuestro desarrollo económico y social en la Historia de México. Fue un compromiso, un impase que iba y venía, una y otra vez, y que nadie se atrevió a tocar, al menos que no fuera con pinzas y circunloquios tecnocráticos de diversa índole y calibre.

Al cambiar de forma la explotación petrolera, corrompida y todo por el capital mundial, la Constitución de 1917 tuvo como su más alto emblema de capitalización real nunca visto desde los tiempos de la Colonia a la fecha.

Hoy vimos cómo los salmones legislativos, plurinominales de todo tono y color, nadando contra la corriente, pudieron empalmarle un marco distinto a esa capitalización subsidiaria de la plusvalía mundial, no de la renta, sino del producto petróleo que es trabajo, fuerza de trabajo social nos guste o les disguste a los panistas, a uno que otro priísta y hasta al solapado izquierdismo mexicano con daltonismo de clase.

En la naturaleza los salmones remontar a contracorriente el río; los salmones legislativos, senadores y diputados mexicanos, remontan también a contracorriente la historia, echando abajo formalmente lo conquistado, el potencial de una materia prima (petróleo) que, además de ser eso materia prima universal de todas las ramas industriales, es la más potente fuerza productiva con que ni siquiera contara la Alemania fascista, y por una de tantas carencias fundamentales que se fue a la guerra y a la derrota. Pero la historia sigue viva y desafiante para todos los países, véase sino lo que sucede en Crimea, de otro modo en los Balcanes y en Palestina. ¿Qué nos espera en esta hambre de dinero a los mexicanos? Quién lo sepa, que me lo mande decir y pronto como alguna vez se expresara don Narciso Bassols, aquel mexicano de Tenango del Valle, no de Atlacomulco de Isidro Fabela, quien fuera en misión secreta de Carranza con Alemania.

El reformismo sindical en Pemex y la clase obrera

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julio 30, 2014

Gilberto Herrera Medina*

El auge económico petrolero mexicano, por ser y haber sido, hasta ahora, por lo menos, la industria punta de todo el desarrollismo económico ha sido y es, históricamente, calumniado de mil modos, deformado hasta el hartazgo, como si la burguesía económica y política que alzara sobre la misma, no hubiera hecho derroche de esa gran riqueza, tan mal aprovechada, a pesar de todo, como antes lo fueron gran parte de las materias primas que sirvieran a la industrialización del capitalismo, su resultante.

Mal que bien los obreros petroleros fueron los autores, los forjadores y creadores de esa riqueza; nada recibieron gratuitamente, al contrario dieron todo, hasta sus derechos como clase los sacrificaron o hicieron que así fueran quienes los corrompieron políticamente para que se permitiera el despojo nacional de esa riqueza en aras de arribismo político del momento y del charrismo sindical que la burguesía política, pero también la económica empresarial, les impuso férreamente hasta ahora.

La grandeza social y política de nuestra clase obrera del petróleo, en Pemex ha sido oscurecida y negada por una leyenda negra reaccionaria, el PAN por delante, contra esa organización, confundiendo la forma reformista, con la esencia obrera batalladora, auténtica de sus modestos trabajadores.

Los he visto, los conozco y los conocí a varios de ellos, ya jubilados, yendo a cobrar su minúsculo sueldo de $ 3,000 tres mil magros pesos ya devaluado, para el sostén y la formación de sus numerosas familias; modestamente vestidos, modestamente calzados, pero dignos, muy dignos especímenes sociales y humanos del pueblo mexicano.

Trabajadores que dieron la batalla con la expropiación petrolera, a cambio de nada; su patriotismo, su entereza política y social fue el soporte en donde se apoyara aquel magnífico gobierno del General Lázaro Cárdenas.

Algunos de esos hombres, devenidos en obreros petroleros, militaron en las filas del Partido Socialista del Sureste y se mantuvieron leales a su organización sindical y en su militancia sin aspirar a más, como individuos, observadores y solidarios con su clase y con su gremio.

¿Qué valen los Gómez Morín, Los Vicente Fox y los Calderón y la cauda de pequeños intelectuales de toda laya que les siguen, frente a esta masa de obreros petroleros a que le atañen el cargo de un costo que toda esa pequeña burguesía reaccionaria echara encima de ellos para pretender corromperlos y frenarlos en sus aspiraciones de emancipación obrera?

Hoy se vive un capítulo más, de los muchos asquerosos que se le quiere endilgar en bulto a los trabajadores petroleros. Este debería ser el debate legislativo, en los medios, en los corrillos universitarios pero la masa obrera vive alejada de estos círculos, de estas infectas esferas; la veo sentada por las tardes a las puertas de sus modestas habitaciones en Poza Rica, amables, hospitalarios, despiertos e interesados siempre por el rumbo total del país.

Esos obreros organizaron caravanas para acompañar los desplazamientos del hijo del General Lázaro Cárdenas, en sus aspiraciones de alcanzar la Presidencia de la República; lo mismo hacían las familias ferrocarrileras, electricistas y a todos se les quiere hoy destruir e infamar políticamente. No lo lograrán nunca.

La clase trabajadora de Pemex, del país entero, igual que los mineros de Cananea y de Nueva Rosita, del país entero, tiene memoria, tiene conciencia histórica, es patriota y de cierto modo internacionalista y esto por lo que se les combate y calumnia con la peor estupidez de nuestro rezago económico de naciones que aspiraron a ser ellas mismas sobre la base de sus recursos naturales y de sus propias fuerzas productivas.

Qué tienen que ver los Penchynas en esto. Qué saben los legisladores que se pasean por el mundo aprendiendo de la industria petrolera, mientras estos hombres hacen posible que el país entero se mueva con casi 2.5 millones de barriles diarios de petróleo que ellos, y nadie más producen?

Analñista*

¿Pronto podrían darse ajustes en el gobierno de Peña Nieto?

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julio 27, 2014

Gilberto Herrera Medina*

Con toda certeza no es muy oportuno opinar lo que a continuación se escriba: Los agudos observadores de la política nacional, que no han desaparecido del todo, podrán opinar que ya se han dado suficientes barruntos visibles de que pronto podría haber y habrá algunos cambios en las distintas esferas de Gobierno del Presidente Peña Nieto.

¿Por qué decimos esto? Porque en política nadie se puede lucir hasta más allá del ámbito que le corresponde y sin asumir sus tareas como realización individual, tal y como se ha visto durante el proceso de aprobación legislativa de las Leyes Energéticas.

Dos gentes es posible que dejen el escenario que hoy ocupan, en medio de los reflectores de los medios, así se ven las cosas, a menos que se ponga límites y se sofrene su protagonismo, pero dudamos que ello suceda sin llegar a la medida extrema, como ya aconteció con el doctor Manuel Mondragón y Kalb, que no desperdiciaba ocasión de lucirse con declaraciones, como si el gobierno hubiera sido hecho para él.

Dos personajes ocupan el campo central de la política nacional: el Lic. Miguel Ángel Osorio Chong y David Videgaray, Secretario de Gobernación y de la Secretaría de Hacienda, respectivamente.

El Secretario de Gobernación se le mira un hombre equipo hecho al trabajo y al desempeño de la cosa pública, un profesional de la política, con experiencia, que ha enfrentado en corto y de lleno los más diversos y difíciles problemas, colocándose cerca de los mismos, decidiendo las cosas y negociando con quien tiene que negociar.

El Lic. Videgaray, hombre cercano al Presidente Peña Nieto, al frente de la nada fácil Secretaría de Hacienda, donde no todas las cosas salen siempre bien a él y a cualquiera de los que precedieron en el cargo de por lo menos 1982 a la fecha.

La negociación internacional de las finanzas y otras materias, pasan por el puente de la Secretaría de Hacienda y ahí se matiza y se articulan alianzas de las fuertes; esta vez no será la excepción, aunque la gobernación interna va a subir de tono y no sabe qué tan alto; esto le da y le dará mayor desempeño y finura en el manejo político a la Secretaría de Gobernación, lo va a necesitar el país, lo va requerir el gobierno del Presidente Peña Nieto, si es no se quiere llegar a los límites extremos que se alcanzaron con Calderón y antes, en que gobiernos fuertes como el de Gustavo Díaz Ordaz, el mismo de Miguel de la Madrid, al que la crisis bancaria internacional le permitiera diluir sus propias dificultades a la luz de abrir las fronteras del Libre Comercio y que hoy ya no entraña alivio algunos a la crisis mundial.

Se mira que el Partido en el Poder, o lo que resta del mismo, no se hallan en las mejores manos con todo y la experiencia del actual dirigente nacional, Lic. César Camacho, ex gobernador del Estado de México, pero que se le mira con poca movilidad en el manejo de ese organismo semivivo, por no decir muerto ya definitivamente.

¿Quién podría substituirlo y en qué momento? No lo sabemos, como si lo electoral del país fuera cosa consumada, cuando alrededor de esos procesos andan los problemas más delicados y difícil del país.

Desde luego la Secretaría de Gobernación es pieza clave en la cuestión partidaria; ´pero el trabajo político no puede hacerlo directamente el titular de esa Secretaría, sino que tiene qué operar la propia dirigencia y hasta ahora no se ha visto que esto suceda.

La reforma energética tiene y va dejar secuelas de gran agitación y movilidad social y para que las aguas no desborden el cauce democrático se necesita política interior y de otra, entre ellas las hacendarias, de gran calado.

La crisis mundial va agudizarse. Las elecciones presidenciales en EU están a la puerta, en mundo entero se mira convulso. ¿Cómo capotear el temporal nacional e internacional? No se miran estrategias fáciles y de maniobra, valederas a tal grado de una vez por todas, que le permita al gobierno ganar tiempo y espacios. El campo mexicano se va agitar, hace tiempo que se abate sobre el mismo la peor crisis de su historia, sin contar naturalmente la Colonia y el Porfirismo, lo mismo que las primeras tres décadas del siglo pasado hasta la llegada al poder del general Lázaro Cárdenas del Río.

El ITAM Y La Ibero no dan cuadros de la inteligencia de un Narciso Bassols, de un Vicente Lombardo Toledano y menos la de un Fidel Velázquez.

Ese tiempo y esos personajes ya no existen, no se dan, no se hallan por lo que se ve en ningún partido, como tampoco se mira que haya ánimo para una negociación política de fondo con personajes que se mueven por ahora al margen del gobierno, algunos de ellos ya entrados en años y tal vez no quieran ya compaginar con la actual política económica que se centra en los contratos de los fundos petroleros. Esto es lo que vemos en el panorama del país y en el ámbito mundial.

Analista*

¿Una parte de la sociedad civil, o solo su burocracia?

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julio 22, 2014

Gilberto Herrera Medina*

El constituyente legislativo que pretende representar a la sociedad civil, en la realidad representa a una sociedad civil minúscula, mini empequeñecida doblemente: primero dentro de sí misma, pequeño número de individuos, en el que el PAN es sólo una todavía más enclenque burocracia política y no así el PRI, que representa el espectro generalizado de la dispersión social, convertido en una expresión nominal, también político estatal, de lo que pudo ser el gran Estado Mexicano atorado por y en el imperialismo, al que hoy le entrega su testamento de burguesía arruinada en medio del desconcierto de la crisis mundial.

La izquierda, en singular o en plural, se encontró al final topando con su propio vacío de clase y en el mar electoral de la misma forma parcelado y repartido para ver si puede juntar esa pedacería.

Duro destino de orfandad clasista el de las clases medias empotradas en el edificio que ocupan las diferencias sociales de esta maltrecha sociedad civil mexicana, cosida con abuja de arrea al costal de los monopolios extranjeros que se volcarán sobre el país, para ver si logran la valorización de los dineros imaginarios que no constituyen inversión productiva alguna, sino mero numerario, multiplicado, no en barriles y en precios, sino en el crédito público que ingresará al torrente de la especulación mundial.

Nada se ha ganado y todo se ha perdido de golpe. Petróleo y electricidad son productos industriales, valores de la producción industrial, capitalización de sus activos fijos, cuyo uso y apropiación por parte del capital mundial crediticio, hoy por hoy, son un peso muerto y nada más, sin capitalización posible que pueda mover el círculo amplio del estancamiento mundial, que se mece en el sube y baja de las bolsas de valores y las paridades monetarias.

¿Y qué dirá el constituyente norteamericano, con las nuevas extensiones de la riqueza natural de que se ha apropiado? ¿De cuántos millones de emigrantes estamos hablando? ¿De cuánta pobreza incrementada estamos hablando, distinta a la que ya padece la sociedad civil de ese país, misma que nunca llegará a convertirse en parte de clase política de la gran nación del Tío Sam?

De un Constituyente Negro estamos hablando, mismo que, después de casi un siglo lograra tener un Presidente de color, de la misma manera que lo hicieran los hijos de los emigrados irlandeses, mientras el “panismo” nuestro, en los tiempos de cuando Maximiliano llegó aquí, traído y consecuentado por los mismo de siempre que, se solazaban lanzando injurias, tras injuria contra el Presidente que abolió una esclavitud por otra: la de los kukuxklanes que siguieron prendiendo fogatas frente a las cabañas de las familias emancipadas del acasillamiento feudal boyante del algodón exportado por millones de toneladas métricas hacia el caudal industrial inglés y, nosotros, hoy en México, repetimos la experiencia de irnos por la renta y sin las ganancias de nada.

Pero eso fue entonces, ¿ahora qué será? Y don Felipe Calderón y su cuadrilla, lo mismo que Fox, festinan el nuevo Tratado de Guadalupe Hidalgo, o peor que aquello. El Estado político y el Estado político a medio hacer, un frágil Estado en su largo y prolongado esfuerzo por llegar a serlo, apenas logrado en 1938; hoy vuelve las grupas del caballo que trajo a que fusilaran a Agustín de Iturbide en Padilla, Tamps., como no se hizo con Santa Anna y sí a la mala y a traición con don Vicente Guerrero.

La historia no se vale de constituyentes artificiales, aunque a veces así lo parezca, ni de concreciones formales pasajeras a base de diputados y senadores plurinominales, para integrar mayorías magras, más que los 70 millones de miserables que formamos la nación y lo que venga sin panes ni peces.

Analista*

EU y México, dos legislativos
asimétricos

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julio 13, 2014

Gilberto Herrera Medina*

Cuando el presidente Barack Obama, hizo una propuesta al Senado norteamericano de una reforma fiscal que posibilitara gravar los ingresos mayores de 250 mil dólares, el Senado de ese país rehusó aprobar tal medida.

Innumerables cuestiones de cambios legislativos, se le han rechazado al presidente de Estados Unidos. ¿Por qué allá, esto es posible y se repite y, en México, parece suceder todo lo contrario?

La cuestión es de fondo y de forma, también histórico y desde luego atañe al sentido capitalista, imperialista, donde los grande poderes del capital financiero pueden hacer lo que las necesidades de esa descomunal valoración capitalista mundial exija, esto podría resumirse, hacer lo que sea y lo que convenga a la ampliación de esta expansión, hoy en entredicho con la crisis mundial.

El nivel de vida entre un país y otro, entre México y EU es diametralmente adverso al primero, no así los beneficios del capital, llamémosle tasa de ganancia, que corre a favor del trabajador norteamericano y de las masas medias; sin embargo el Senado norteamericano no ha legislado todavía para la reducción del salario, eso se da de otro modo con el desempleo y, en cambio, en México sí se legisla para que esto se suceda, aunque sea de manera indirecta y favoreciendo al capital mundial y en contra de los avances sociales y del desarrollo de nuestro propio país.

Porque por ejemplo, aquí se legisló para hacer posible la destrucción del ejido, para que el capital mundial, (inversiones extranjeras, llámese deuda externa e interna) se apropiara, los capitales productivos de toda la rama alimentaria existente y formada durante largos años de difícil desarrollo, no sin contradicciones.

Lo mismo se hizo con el capital ferrocarrilero, acerero, de comunicaciones, textilero, parte del capital energético y petroquímico, para abrirle mercado a la vasta producción industrial norteamericana, con mayores costos y precios de producción que la de México; pero, naturalmente, esto menguó el mercado propio en favor de aquel, la valorización desproporcionada entre un capital nacional y otro, los que se fundieron en uno sólo, pero al precio de bajarle nivel adquisitivo a campesinos, obreros de todas las ramas y a experimentar una gradual desocupación intensificada, por la importación de tecnología que incrementa la productividad, pero no el valor, comparativamente hablando, entre ese costo de producción capitalista y la parte desproporcionadamente mayor, asimétrica, entre la masa creciente de trabajo no pagado a las masas trabajadoras mexicanas, que producen más con esa tecnología, pero proporcionalmente se les paga menos, con la disminución del salario nominal y la parte impago de esa productividad intensificada, que no mana de las máquinas, sino del trabajo.

La misma inversión ferrocarrilera en rieles, trazo de vías y otros elementos de capital sigue rindiendo beneficios al capital ferrocarrilero del país vecino que se lo apropió a precio de ganga, con la aquiesencia del ex presidente Ernesto Zedillo, accionista y consejero de esos intereses hasta la fecha, además de recibir una pensión del gobierno mexicano.

Hoy se discute en las cámaras mexicanas varias cuestiones de capital importancia y se pretende confundir a la opinión pública, con particularismo legislativos ventajosos en lo general, para encubrir los mayores privilegios de uno y otro monopolio: el de la telefonía y el de la televisión en sus distintas fases.

Se dice, por ejemplo, que la reforma, conocida como telecom, al liberar sin pago las llamadas de larga distancia, el pueblo se ahorraría 22 mil millones de pesos anuales, lo mismo con la supresión del prepago y otras liberaciones legales.

Cierto, así es a primera vista. ¿Pero qué parte del pueblo y en qué cuantía recibe ese beneficio legal? ¿No se trata de liberar de ese costo a la inversión extranjera y a la nacional por parejo, sin que se les pueda en verdad equiparar desde ningún punto de vista? ¿Y qué capacidad tiene la actual red telefónica, para que al aumentar el volumen de llamadas ésta no se sature? Se trata de abonar el terreno para que la competencia internacional entre a la competencia en esta rama de los servicios; para que luego adueñados del campo, ellos dicten los costos de tal segmento; ¿Por qué ni modo que la tecnología se conduzca de manera altruista, bajando los precios tarifarios, en tanto se incrementa su inversión fija?

Pero esto sólo entraña la oferta de una torta, para ocultar la estrategia de una más acentuada penetración por parte del imperialismo en México, en la rama de telefonía como instrumento de uso y como medio capitalista de comunicación del capital.

¿Cuánto le cuesta el envío bancario y por otros medios, a los trabajadores mexicanos en el extranjero, de las remesas que se cifran en 22 mil millones de dólares, que serían alrededor de 300 mil millones de pesos? Les bajan las llamadas de larga distancia, pero no el costo del envío de las remesas centuplicadamente mayores. Y uno y otro segmento, la telefonía, lo bancario y la televisión son segmentos del mismo capital mundial en México. ¿O qué no cotizan todos ellos en la BMV y de Wall Street?

Simulan nuestros legisladores preocuparse de los intereses generales del pueblo, pero cierran los ojos frente a los cercos alambrados del capital mundial; dígase si no significa eso, que el Estado Mexicano pague publicidad en los medios televisivos a precios estratosféricos y otro tanto haga por el uso de la telefonía que este mismo estado político en manos de la misma clase, se desapropió para que se llegara hasta donde estamos tarifariamente, haciendo otro tanto con la red eléctrica, con la fibra óptica, con la inversión hidráulica que mejor sirve a las inundaciones que generar energía?

Pero unos y otros legisladores simulan darse de topes entre sí para engañar a las masas populares, con el particularismo de las llamadas a larga distancia; en tanto dejan intactas las estructuras, todas, del inevitable monopolismo que auspicia aquí y en China, el capital mundial. Esto es lo de fondo y no se quiere discutir, no tocar. Es más, se ignora como toda la explotación internacional, empezando por nuestro país que entregará por unos cuantos dineros el petróleo y lo que se halle en el Golfo de México, desde el subsuelo a la superficie.

La casuística económica y legislativa es inagotable. ¿En qué tanto y cuánto se benefician a 60 millones de pobres, por el hecho de que no se les cobre larga distancia y cuántos de ellos ni siquiera a teléfono llegan?

¿Qué empresas telefónicas dejaron de pagar impuestos al fisco, en el bloque de quienes dejaron de hacerlo hasta por 70 mil millones de pesos, como señaladamente así actuaron las empresas televisivas, entre otros, que ya no pagarán largas distancias?

Analista*

¡Naucalpan, rutilante estrella de la corrupción que concurre a Brasil!

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julio 8, 2014

Gilberto Herrera Medina*

Aunque no creo que le gane en poder a Miguel Ángel Mancera, ni tampoco en corrupción, David Sánchez Guevara, presidente municipal del PRI, en Naucalpan de Juárez, estado de México, brilla como las estrellas rutilantes que fueron al Mundial del Futbol de Brasil, a donde también acudiera, según se informa por los medios nacionales, en un costosísimo vuelo privado a Brasil, que debió costar algunos, varios millones de pesos más que a nuestro flamante edil, al erario municipal y a su no poca crecida deuda bancaria. Antes, estos mismos medios, publicitaron que Sánchez Guevara, concurrió a un baile a la ciudad de Pittsburg, ex capital acerera de Norteamérica y todavía capital del estado de Pensylvania. Naucalpan ha padecido una retahíla de presidentes municipales, ninguna del PRD, aunque estimo que la cosa no habría cambiado nada el panorama adverso y desastroso por el que atraviesan los naucalpenses, hace poco más de 30 años. Naucalpan de Juárez, fue dominio panista y todos los ex ediles de ese partido fueron igual de bandidos y despojadores de los espacios públicos, parque nacional de Los Remedios, que sin remedio se ha ido convirtiendo en ´pasto de especuladores de la tierra, especialmente de la familia Durán Reveles, hermanos y páter mayor, dedicados todos colectiva y familiarmente a la construcción en los cerros aledaños a lo que antiguamente fuera el solar de Los Tlatilca, legendaria cultura que sólo dejara algunos testimonios cerámicos que se exhiben en un museo local y que es deslumbrantemente bello el vestigio que aquel pueblo viejo nos legara Naucalpan tiene un ´parque nacional de Los Remedios, que se comen a pedazos distintos constructores, asociados y al amparo de las licencias de nuevas edificaciones lo que deja pingues ganancias.

Esta corrupción no es privativa de Naucalpan, asola al país entero y sigue las huellas del enriquecimiento electoral burocrático, el mismo que practican la mayoría de los gobernadores, sea cual sea el fierro electoral partidario con que se erigen en tales. Desde que se fuera a Brasil, al Mundial del Futbol, Sánchez Guevara, miles de toneladas de basura se encuentran tiradas en las calles de esta demarcación; aunque de vez en cuando se ven circular algunas ruinas de transporte con este objeto, porque el parque vehicular destinado a tal cosa, seguramente se encuentra sin refacciones, sin llantas y con quien sabe cuántas carencias más. En Naucalpan se encuentra enclavado el llamado “Ejido de Oro”, a un lado sur de las torres de Satélite; pues bien, ese parque que dejara a salvo doña Esther Zuno de Echeverría, que tantas polémicas levantara por el hambre especulativa de la tierra urbana y su valor millonario, hoy yace convertido en pequeñas parcelas de explotación comercial, restringidas y de paga, como una forma de lastrar ese parque público que amenaza con convertirse en una ruina total.

En San Juan Totoltepec, comunidad limítrofe al Parque Los Remedios y usufructuaria de esas tierras, hoy sin destino agrícola, todavía subsiste un ahuehuete milenario, que se disputan algunos como el lugar a donde en verdad vino a llorar Hernán Cortes. Sea cual sea la verdad arqueológica e histórica, cerca y en las faldas del Cerro Moctezuma, todavía se dispone de parte de esa reserva, pero mermada a cambio de administración y al inicio de otra, porque por las buenas o por malas, o por las que sean, este espacio, como otros muchos es diezmado al lucro privado. Naucalpan de Juárez, aunque no se crea, fue hermoso y sigue siéndolo; sólo que tierras arriba, trastumbando el Parque de los Remedios y la zona de cementerios levantados a expensa de ese parque nacional yacen enormes espacios con pocos servicios y no mucha seguridad: son las colonias de la fuerza obrera y de servicios que propició los altas fuentes de recaudación, misma que permite que las pandillas electorales ambicionen el poder municipal de esta urbe. Aquí nace el famoso Río de los Remedios, hoy convertido en una cloaca y al lado suyo, paralelos, como tributarios de esta antigua corriente de agua una red de otros importantes escurrimientos, los que fueron cegados para aprovechar los espacios, aguas abajo, en magníficas residencias. Por Naucalpan hemos visto desfilar varios presidentes municipales del PRI y del PAN y, creo, que el campeonato de corrupción administrativa y de las otras, se la llevó el PAN, antes de la gestión de Sánchez Guevara, aunque su predecesora también del PRI, Azucena Olivares, se fue cargada con miles de millones de pesos, en tanto que año con año la población padece la crisis industrial irreversible que se abate sobre todos estos municipios aledaños, tan codiciosamente disputados, más que el santuario mismo famoso de la Virgen De Los Remedios y su acueducto magnífico que alza contemplando montañas de basura en este mes de julio del año 2014

Analista*

Histórico