Partir madres

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Febrero 9, 2010

Raúl Colín*

La política es un acto de equilibrio entre la gente que quiere entrar y aquellos que no quieren salir. Jacques Benigne Bossuet

Realmente no me espanta el lenguaje soez, es parte de nuestra cultura, aunque debo confesar que me sorprende con qué facilidad lo usan ahora los jóvenes y en especial las mujeres, palabras floridas que en mi adolescencia estaban reservadas para los hombres y en una cantina. El tiempo pasa y hay que adecuarse a la nueva época.

Incluso en la televisión ha dejado de escucharse el bip que se sobreponía a una palabra no apta, para que escuchemos completita y sin cortes la mentada de madre que a nivel nacional le da un político a otro.

No obstante, no deja de sorprenderme el lenguaje y las actitudes de algunos políticos, que más bien parecen parroquianos de un bar de tercera, quienes debían de poner el ejemplo, no sólo en su conducta, sino en su tolerancia y educación.

La diputada oaxaqueña Margarita Liborio, quizá colgada en la época del PRI de los años cincuentas, manifestó así su opinión de la posible alianza PAN-PRD en su estado natal: “¡Estamos listos para partirles su madre!”. En vivo y a todo color a través de la televisión nacional. Seguramente espera que está expresión obligue a que su próximo trabajo sea el de vocera oficial de su partido.

No se quedó atrás la jerarca del PRI, Beatriz Paredes, que con todo y huipil arremetió contra las alianzas PAN-PRD, llamándolas con toda propiedad y armonía verbal como “alianzas chaqueteras”. ¡Oh, qué definición más culta y bien estructurada!

También escuchamos hace unos días, al diputado del PRD  Ariel Gómez León burlarse de los ciudadanos haitianos, a quienes en su programa de radio llamó “negros abusivos”  así como otros calificativos negativos;  en su defensa argumentó que dejó su micrófono abierto por descuido, o sea, se vale ser racista en privado y fina persona en lo público.   Al más viejo estilo mexicano, ¡no está mal lo que hice, sino que me “cachen”!

La política ha caído a sus niveles más bajos, queda de manifiesto que lo que se busca es el beneficio de unos cuantos y no el progreso de la ciudadanía, cada elección nos recuerda que los aspirantes a diputaciones, alcaldías o gubernaturas, son seres humanos sonrientes que abrazan por igual a niños sucios que a viejitas, que son capaces de comer tacos en la más humilde casa y caminar a pleno sol, por interminables calles, para que, una vez asumido el poder, se olviden de su pueblo y de sus promesas.

Sí el 10% de las promesas políticas se cumpliera, seriamos otro país, sí solamente el 10 % de lo que se dice en los discursos fuese verdad, México estaría instalado como un país de primer mundo.

No está lejos de la realidad la diputada Liborio, ¡se ve que se han preparado a fondo para partírnosla! , y lo han logrado con creces, ya que México, siendo un país rico, con enormes recursos naturales,  alberga a cuarenta millones de pobres, que no tienen alimentación adecuada, servicios básicos, ni educación que les pudiese permitir salir adelante.

Vivimos en mundos diferentes, los ciudadanos comunes no tenemos guardias, ni autos blindados, ni asistentes, ni un enorme presupuesto para disponer de él. Tampoco tenemos asegurada la economía de cinco generaciones más.

Existe una enorme diferencia, porque mientras la mayoría de la población está luchando día a día para poder vivir dignamente, la clase política centra sus actividades en la búsqueda del poder para continuar adueñándose de los recursos del país, para acceder a nuevos negocios, y continuar en una situación económica muy por arriba del promedio de la población.

De otra manera no nos explicamos cómo ex funcionarios públicos de todos los niveles , pueden darse una vida sumamente holgada, aun años después de dejar sus cargos, con una jubilación que está muy distante de la que miles de pensionados tienen, quienes después de una larga vida de trabajo, ahora reciben tres mil pesos mensuales, para poder “vivir” .

Sin duda, han hecho su trabajo muy bien, han estado presurosos y atentos  a partírnosla. ¡Felicidades, ya lo lograron!

*Analista

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